A mis quince meses ya entiendo órdenes sencillas. Mi vocabulario sigue creciendo rápidamente, y como mi cerebro absorbe todo como una esponja, es bueno que me enseñen todo lo que puedan. A estas alturas diré “no” muy seguido, lo que ...

Ya tengo siete meses y puedo fijar mi atención en algunas cosas por un tiempo más prolongado. Me fascinan los juegos con música, y que repitas palabras con diferentes entonaciones. Todo lo que veo me lo llevo a la boca, ...