Beneficios de los masajes para bebés

Mucho antes de poder hablar, incluso antes de ser capaces de responder los sonidos y colores, los bebés se comunican a través el tacto. Los masajes son una extensión de este instinto natural.

A pesar de que se puede comenzar con los masajes desde el momento en que le bebé nace, se recomienda esperar hasta las seis semanas, puesto que antes de eso, el ambiente que lo rodea puede ser demasiado abrumador para él.

Los masajes provocan la liberación de oxitocina, hormona que hace sentir bien al bebé y lo ayuda a sentirse más calmado y relajado.

Algunos de los beneficios de los masajes son:

  • Es una excelente manera de estrechar lazos con el bebé. A esto se pueden sumar hermanos, abuelos y otros familiares.
  • Aumenta la confianza de los padres a la hora de tomar al bebé y además ayuda a reconocer mejor sus necesidades.
  • Realizar masajes en la mandíbula puede relajar a un bebé que ha comenzado a comer sólidos.
  • Masajear las encías ayuda a un bebé al que le están saliendo los dientes.
  • Masajear la cara puede aliviar a un bebé congestionado.
  • Ayuda con el sueño del bebé.
  • Puede mejorar cólicos, estreñimiento o algún gas que tenga atrapado.

Un buen momento para comenzar un masaje es cuando el bebé esté tranquilo, no hambriento o cansado. Junto con esto, es una buena idea tener al menos media hora libre, para tener tiempo de completarla con calma.

La idea es crear un ambiente agradable para ambos. Es importante poner al bebé en un ambiente cálido de al menos 23 grados, con una superficie cómoda que permita establecer contacto visual, tales como la cama o el suelo.

Se pueden utilizar aceites comerciales especialmente diseñados para este fin, pero los naturales como el aceite de oliva también sirven.

Hay que tener en cuenta que es mejor evitar un masaje si es que el bebé está enfermo, tiene fiebre o está decaído, además de usar aceites en base a petróleo pues pueden ingerirlo en el proceso.