Cómo combatir el mal aliento en los niños

Es habitual que algunos niños y bebés presenten mal aliento: puede ocurrir de forma aguda y transitoria, generalmente en el curso de infecciones de la cavidad bucal o infecciones del tracto respiratorio superior.

Una situación casi universal es la halitosis matutina, la que existe al levantarse y que es debida a la escasa cantidad de saliva- necesaria para mantener limpia la cavidad bucal- durante el sueño. Generalmente desaparece después del desayuno.

Entre las causas más frecuentes de halitosis “crónica” están:

  • Bucales: el 90% de las halitosis tienen su origen en la cavidad oral. Una inadecuada higiene de la misma tendrá como consecuencia un cúmulo de restos alimenticios que por acción de las bacterias orales habituales se descompondrán en sustancias sulfuradas malolientes.
  • Infecciones respiratorias crónicas (vegetaciones, sinusitis, amígdalas crípticas, bronquiectasias). En este apartado hay que señalar la posible existencia de un cuerpo extraño intranasal sobre todo en niños pequeños.
  • Enfermedades del tracto digestivo: reflujo y gastritis.
  • Enfermedades sistémicas: como la diabetes, insuficiencia renal crónica, y hepatotatías también pueden presentar halitosis como un síntoma.

¿Cómo se puede combatir?

  • Una correcta higiene bucal es fundamental en la prevención de la halitosis. Después de las comidas, realizar a un buen cepillado dental, sin olvidar encías y lengua.
  • Es importante mantener una buena hidratación y consumir frutas y verduras, evitando el exceso de grasas y proteínas.
  • Se debe realizar 1-2 visitas anuales al odontólogo infantil, para que realice una limpieza profunda.
  • En ocasiones, se puede plantear la extirpación de unas vegetaciones y/o amígdalas cuando sean los responsables del mal aliento por la existencia de secreciones purulentas.