Ácido fólico antes y durante el embarazo

Los médicos suelen recomendar que se tome ácido fólico antes de la concepción y durante la primera etapa del embarazo, debido a que disminuye los riesgos de que el bebé nazca con daños congénitos.

El ácido fólico (B9) es una vitamina B que está presente en varias frutas y verduras. Por ejemplo, se puede encontrar en el jugo de naranja, las almendras, harinas, lácteos fortificados y en los vegetales de hoja verde, como la coliflor, la espinaca, la lechuga escarola y las habas.

No obstante, además de obtenerlo mediante la alimentación, los médicos aconsejan consumir 0.4 miligramos diarios adicionales a través de suplementos vitamínicos.

El consumo de ácido fólico ayuda a prevenir la espina bífida; la anencefalia y la encefalocele, entre otros padeceres. Estos daños se generan durante los primeros 28 días de embarazo, por lo que en general, suceden antes de confirmar el embarazo.

Para garantizar que se está cumpliendo la recomendación de 0,4 miligramos de ácido fólico al día, existen varias estrategias:

  • > Promover el consumo de cereales y avena.
  • > Promover el consumo de pan, ya que desde  el año 2000 la harina de trigo en Chile es fortificada con ácido fólico. Por lo tanto, 100 miligramos de pan marraqueta, aportan 0,2 miligramos de ácido fólico
  • > Promover polivitamínicos con ácido fólico como suplementación (600 mcg de ácido fólico) en el embarazo. 
  • > En el caso de mujeres con antecedentes de haber tenido un recién nacido con defectos del tubo neural, se debe asegurar una ingesta mayor de ácido fólico, con suplementación específica.

Fuente: Dr. Arturo Soldati, ginecólogo y obstetra de Clínica Universidad de los Andes.