Tu historia, tu experiencia: Javiera I.

Lamentablemente mi experiencia no fue tan linda…

Sufrí mucho maltrato en el hospital donde me atendieron, específicamente en el pre-parto. Luego de una noche entera sin poder dormir con contracciones llegué al hospital de Viña, donde me recibió una señora de más o menos unos 50 años, lo primero que dijo fue: “estamos recién partiendo así que nada de llorar… le queda para rato”. Pasó un tiempo y ella vino para decirme que debía quedarme muy quieta mientras monitorean mi panza. Yo por el dolor trataba de acomodarme, pero vino y me dijo “bueno como no sabes seguir órdenes perdiste el beneficio de monitorear a tu bebé”, Me desconectaron y no supe nada más de mi guagua.

Después de más de 12 horas de contracciones pedía que por favor usarán la epidural, casi suplicando. Nuevamente la persona me dijo “es solo un parto, tu puedes parir sin anestesia”. Se me negó hasta el último, luego vino otra doctora, le suplique… y lo hicieron, me la pusieron a los 9 de dilatación. El doctor que lo hizo, nada que decir, muy simpático. De hecho me dijo: “Ahora duerma un ratito, descanse”.
Me dormí mientras me subían al ascensor para ir a la sala de pre-parto, nuevamente, la misma doctora me dijo golpeándome leve en la pierna “ya pue, ya pue si aquí no es para dormir” 

Yo estaba llorando sin poder hacer nada por el miedo de que si le contaba a mi pareja lo que estaba pasando él hablara y después se desquitaran con mi bebé. Ya al último, cuando iba a tener a mi hija en plena pandemia, le dije a la misma doctora por el miedo a que dejaran a mi pareja sin ver el parto que por favor no se desquitará con él…

Cuento esto para tomar conciencia. Lo que puede pasar una mujer a punto de dar a luz. Hay que tener más empatía, sobre todo por la vulnerabilidad del momento por el cual estamos pasando.

Gracias por leer