Síntomas del comienzo del trabajo de parto

Sintomas del comienzo del trabajo de parto

Entrar en el proceso conocido como el trabajo de parto significa que pronto verás la cara de tu bebé. Lo normal es que se presente en cualquier momento luego de la semana 37 y que dure alrededor de 4 a 8 horas antes del parto. El trabajo de parto se divide en dos etapas claramente definidas: la primera, conocida como etapa de preparación la cual comienza con contracciones regulares; y la segunda, llamada trabajo de parto activo que es la fase final del nacimiento del bebé donde te servirá mucho los cursos de trabajo preparto que hayas realizado.

La primera etapa es más larga que la segunda y es posible que tengas dudas si has llegado a ella. Para saberlo lo mejor es estar pendiente de los síntomas del comienzo del trabajo de parto los cuales enlistamos a continuación.

Comienzan falsas contracciones de forma seguida

Las contracciones uterinas avisan que has entrado en trabajo de parto, sin embargo, esto no es así con las falsas contracciones. Las falsas contracciones simplemente te indican que el momento se acerca y que el trabajo de parto puede ser en los próximos días. Sabrás que se trata de una falsa contracción porque son irregulares, desaparecen con una mejor posición al acostarte o cuando caminas, el tiempo entre una contracción y otra es largo. Las mujeres experimentan principalmente que la pancita se les pone dura, pero no se asemeja al dolor que se experimenta con las contracciones del trabajo de parto real.

El abdomen se baja

Días antes de comenzar el trabajo de parto el bebé busca encajar la cabeza en la pelvis de su madre, así que experimentarás cambios en la forma del abdomen, principalmente si el niño no estaba aún en posición. En lo externo del abdomen se verá que la barriga de mamá comienza a verse más baja de lo normal.

Vas al baño con más frecuencia

El peso en la parte baja del abdomen aumenta la sensación de orinar, por eso la frecuencia de ida al baño aumenta, aunque el volumen de orine sea realmente bajo o casi nulo.

Aumento de la secreción vaginal

Durante el embarazo se forma una especie de tapón en el cuello uterino cuya finalidad es evitar el máximo de entradas de bacterias al útero. Por eso, es posible que veas disminuir las secreciones durante el embarazo. Sin embargo, en los últimos días este tapón se puede desprender experimentando un aumento de secreción vaginal acompañado incluso de hilos de sangre. Esto es un signo de que pronto comenzará el trabajo de parto o que si falta mucho para llegar a la semana 37 debes buscar hacer más reposos.

Ruptura de bolsa

Algunas madres experimentan un acto conocido como “romper fuente” minutos antes de dar a luz. La madre experimenta una sensación de estar mojada, ya que un líquido baja desde su vagina por las piernas. El bebé mientras está anidado se encuentra dentro de una bolsa llena de líquido amniótico cuya función es amortiguar golpes y proteger al bebé. No todas las madres experimentan la ruptura de la bolsa, pero una vez que se rompe no hay vuelta atrás, el bebé saldrá en las próximas 24 horas y si no ha comenzado el trabajo de parto hay que estimular las contracciones.

Dilatación del cuello uterino

Un signo típico que anuncia la llegada del trabajo de parto es la dilatación del cuello uterino, lo que se manifiesta con las contracciones. Al principio estas contracciones son muy lentas hasta que cada vez se hacen más frecuentes. La dilatación comienza desde 0 y su máxima expresión la alcanza cuando llega a 10.

Cualquiera de estos signos requiere de tu atención inmediata, si no estás segura o aún no alcanzas las 37 semanas visita a tu médico para mayor seguridad.