¿Qué diferencias existen entre niños y niñas a la hora de aprender a usar la pelela?

Diferencias entre niños y niñas a la hora de aprender a usar la pelela

Tanto las niñas como los niños tienen muchas cosas en común a la hora de aprender a usar la pelela. Por ejemplo, es importante que tengan una madurez adecuada para dejar el pañal, esta madurez casi siempre la alcanzan alrededor de los dos años cuando ya tienen mayor dominio sobre sus esfínteres y el deseo de ser más independientes.

Los niños y las niñas necesitan alcanzar varios tipos de madurez como sensitiva, intelectual, fisiológica y nerviosa a la hora de estar listos para el uso de la pelela. Los padres pueden ayudar durante este proceso procurando también una madurez afectiva en el niño, es decir, asegurándose de que el niño comprenda lo que el padre espera de él o ella, siempre explicándole con amor. Por eso para ambos casos, niña o niño, los consejos para la transición del pañal al uso de la pelela son muy útiles de seguir.

Facilitar el proceso de transición es la tarea más importante de todo padre en esta etapa que implica estar pendiente de los signos de maduración de su bebé, tener una pelela que le agrade al bebé y sea accesible en todo momento, procurar la higiene del baño y del niño para evitar infecciones y motivarlo positivamente durante todo el proceso.

Ahora bien, como padre debes saber que también existen diferencias entre el niño y la niña a la hora de aprender a usar la pelela. Y este artículo se centrará en contarte cuáles son esas diferencias.

Diferencias entre niños y niñas al usar la pelela

Los niños suelen estar listos de forma más tardía que las niñas

La edad para estar listo para el entrenamiento de la pelela varía de un niño a otro, pero los niños suelen estar listos de forma más tardía que las niñas. Una de las posibles razones es que las niñas desarrollan normalmente el lenguaje de forma más rápida que los niños y esto hace que tenga códigos con mamá para ir al baño de forma más precoz.

Sin embargo, algunos varones aprenden a ir más rápido al baño que las niñas, así que no se puede decir que sea una regla general. Por eso, lo más recomendable es estar pendiente de los signos que indican que ya está preparado, sea niño o niña.

Estos signos suelen aparecer entre los 18 y 24 meses de edad, aunque están los que manifiestan estos signos un tiempo después de los dos años. Es importante respetar el tiempo de tu hijo, así que la tarea de todo padre es estimularlo y estar pendiente de la aparición de los primeros signos.

Estos signos son:

  • El niño debe seguir instrucciones sencillas de 2 máximo 3 pasos.
  • Es necesario que entienda y use palabras relacionadas con el uso de la pelela como pipí, popó, etc.
  • Ya el niño debe estar en capacidad de mantener seco el pañal durante al menos 2 horas seguidas.
  • Debe saber para qué se usa el orinal y haber establecido una relación positiva con éste.
  • Estar en la capacidad de bajarse los pañales de entrenamiento o ropa interior.
  • Tener el deseo de aprender, de independizarse o de hacer las cosas por sí solo.

El niño debe aprender dos posiciones para orinar

A la hora de orinar los niños tienen la opción de hacer pipi parados o sentados. La recomendación es que aprenda ambos, primero a hacerlo sentado y luego de pie.

Para que el varón aprenda a hacer pipí sentado lo más recomendable es comprarle un adaptador para baño con separador de piernas, los varones aprovechan esta característica para evitar que el pipí se salga fuera del inodoro cuando está sentado, ya que tiende a levantar un chorro que el separador bloquea. Siempre es recomendable enseñarle a bajar sus partes para que apunte hacia el inodoro.

Cuando toca enseñar al niño a orinar de pie lo mejor es que te apoyes en un urinal de pared de entrenamiento, ya que le ayuda a estimular el aprendizaje en su nueva etapa. Estos urinales son de fácil instalación ya que se hace con ventosas pudiendo regular la altura a la necesidad de tu hijo. Los urinales más prácticos son aquellos con contenedor frontal desmontable, ya que son más fáciles para tirar la orina, lavar el contenedor y volverlo a poner en su lugar.

La puntería de su orina en el orinal es uno de los retos más importante de los varones, ya que cualquier distracción puede hacer que moje todos los alrededores del orinal. Ponerle una marca para que apunte allí puede ser una buena idea.

Las niñas en cambio solo tienen la necesidad de prender a sentarse tanto para hacer pipí como popó.

Tanto los niños como las niñas aprenden estos pasos de manera muy fácil por imitación. Por eso, es importante que los niños vean a otros hombres de la casa orinar como su papá o su hermano mayor. También puede enseñarlo mamá dándole instrucciones de cómo debe hacerlo. Y en el caso de las niñas es recomendable llevarla al baño con mamá para que aprenda de ella.

Las niñas deben aprender a limpiarse

Cuando las niñas no aprenden a limpiarse correctamente se hace muy común las infecciones en ellas, así que toca estar pendiente de posibles síntomas de infección como frecuentes ganas de orinar, poco volumen de orina y dolor a la hora de orinar.

Para evitar estas infecciones hay que enseñarles a limpiarse correctamente una vez que hace pipí, lo cual debe hacerse de adelante hacia atrás para evitar arrastrar suciedad del recto hacia la vagina.

En el caso de los niños lo más recomendable es enseñarlo a retraerse el prepucio al momento de orinar y limpiar sutilmente con papel higiénico. Cuando no se retrae el prepucio para orinar se corre el riesgo de que quede un canal de pipí atrapado lo que puede causar irritación. Sin embargo, las infecciones son poco frecuentes en los varones.

Lo que niños y niñas deben aprender

Toma en cuenta que tanto las niñas como los niños deben aprender algunas tareas al mismo tiempo que aprenden a usar la pelela, por ejemplo:

Bajar y subir su ropa interior

Los niños y las niñas requieren varios aprendizajes adicionales mientras aprenden a usar la pelela, uno de ellos es aprender a usar ropa interior. Una forma de ayudarlos es haciendo uso de pañales de aprendizaje. Los pañales de aprendizaje conocidos también como pañales de entrenamiento se ponen y se quitan como la ropa interior, así que son ideales para que aprendan este proceso. Su ventaja es que si el niño se moja o no llega a tiempo al baño su pañal de entrenamiento le ayuda a que no se escapen los fluidos. Existen pañales de entrenamiento especiales para niños y otros para niñas, marcas como Huggies han sabido cubrir las diferencias de estos pañales en su diseño.

El aseo de las manos después del baño

Enseña a tu hijo a lavarse las manos con agua y jabón después de haber hecho pipí o popó. Al principio no sabrá limpiarse bien y lo más probables es que en sus manos queden más rastros de pipí o popó que en el papel. No importa. Deja que siga haciéndolo solo y dile que cada vez lo hace mejor, pero cerciórate que sus manos queden muy bien lavadas.

Mientras aprende es preferible que le ofrezcas toallas húmedas, ya que esto le ayuda con un mejor aseo, aunque no sean tan precisos. Te darás cuenta que han quedado restos en sus partes íntimas por su ropa interior sucia. Recuerda lavarlo o bañarlo muy cercano a la hora que acostumbra a hacer popó. También es recomendable que le cambies la ropa interior dos o tres veces al día mientras aprende a limpiarse bien para evitar infecciones.

Los genitales de niños y niñas son diferentes

En este proceso de aprendizaje se darán cuenta de que los genitales de las niñas y de los niños son diferentes. Comenzarán con la exploración de sus propios genitales y sentirán curiosidad cuando vean uno del sexo opuesto. Prepárate para explicarles estas diferencias y no te escandalices cuando lo encuentres agarrándose sus partes y explorándolas. Esto es parte de su crecimiento y desarrollo normal.