Beneficios del contacto piel con piel postparto

Contacto piel con piel

El contacto piel con piel es una práctica que busca implementarse entre madre e hijo ni bien nace. Es tan favorable al haber transcurrido unas horas de nacido como cuando se practica de forma habitual en casa. Puede hacerse durante cualquier hora del día o aprovechar los momentos de la comida para ofrecer el pecho y a la vez el calor de madre. A esta práctica se le atribuyen una gran cantidad de beneficios para el crecimiento y desarrollo del bebé que vale la pena tomar en cuenta y estimular.

Conozcamos cuáles son los beneficios del contacto piel con piel postparto.

Regulan mejor la temperatura

De acuerdo a un estudio el contacto piel con piel libera oxitocina materna y esto hace que ocurra sincronía termal de la madre con su bebé. Se ha demostrado que la temperatura de la madre es cambiante según las necesidades del bebé. Si el bebé está muy frío la temperatura de la madre aumenta para calentar al bebé y si la temperatura del bebé es caliente la temperatura de la madre disminuye para enfriarlo. Esta regulación térmica disminuye el consumo energético reduciendo así el riesgo de hipoglucemia y mejorando la adaptación metabólica del bebé.

Disminuye los niveles de estrés del niño

Otra de las ventajas de colocar al bebé piel con piel con la madre, principalmente en lo que nace es para disminuir los niveles de estrés del niño. De acuerdo a un estudio durante las primeras dos horas luego de su nacimiento el bebé está en una fase de alerta provocada por la descarga de noradrenalina durante el parto. Pero al ponérselo piel con piel se comienza a disminuir los niveles de cortisol en la sangre, disminuyéndose los niveles de estrés. Esto es muy importante para su adaptación inmediata fuera del útero.

De igual forma, el contacto piel con piel disminuye el tiempo de llanto del recién nacido y esto es favorable para su seguridad y la disminución de su miedo y niveles de estrés.

Se estabiliza el ritmo cardíaco y la respiración

El contacto piel con piel entre el bebé y la madre ayuda a estabilizar los niveles hormonales, el ritmo cardíaco y la respiración. Mientras los bebés están en la barriga de mamá se adapta a los latidos del corazón de la madre y a su voz. Esta es la misma sensación que experimenta cuando está sobre el pecho de su madre y ese recuerdo ameno le brinda seguridad estabilizando su ritmo cardíaco y respiración.

Recomendado para agarrar el pecho rápidamente

El contacto piel con piel es en sí solo un acto de amor que conlleva caricias, suavidad, amor, incluso alimentación si se le da el pecho. Cuando el niño se coloca piel con piel en sus primeras horas de nacido favorece el agarre correcto al pecho, gracias al instinto de sobrevivencia con el que nace el niño y que logra poner en práctica por el olor, el tacto y el calor.

Este acto de amor es altamente recomendado en niños prematuros para estimular el hambre y mejorar la efectividad de la alimentación a la hora de agarrar peso. Probablemente, el calor que produce el contacto con el cuerpo estimula una mejor succión del bebé, lo que ayuda a una mayor cantidad de leche en cada toma.

La calidad del sueño es mayor

Los bebés que duermen piel a piel con su madre duermen más profundo, la calidez que siente es insuperable y esto aumenta la calidad del sueño. Además, la toma de leche es más frecuente y de más larga duración. Los niños que duermen más y con un sueño de calidad son niños más alegres, que crecen más rápido y son muy activos cuando están despiertos. Esto produce un ciclo muy beneficioso para el crecimiento y desarrollo del bebé.

La madre sensibiliza su crianza

Los beneficios no son solo para el bebé, la madre también se beneficia. Durante la práctica sensibiliza su instinto maternal y logra desarrollar un mayor vínculo con su hijo. Esto creará lazos muy fuertes para toda su vida. Su forma de hablar, de tocar y acariciar a su bebé es un código único de amor y es lo que le dará el reconocimiento como autoridad del niño en sus años siguientes.

Por otro lado, el contacto piel con piel también provoca menor ingurgitación mamaria, es decir, el excesivo llenado de leche en las mamas, evitando que se vuelvan duras y dolorosas, esto también disminuye el grado de ansiedad en la madre.