El paso de la habitación de los padres a la pieza propia.

Existen dos tipos de situaciones a la hora de enfrentarnos al “colecho”; padres que duermen con un bebé en la cama o padres que duermen con un niñ@ en la cama. En ambos casos, debes saber que no hay ningún problema en practicar el colecho, pero debes tener en cuenta que llegará el momento en que el pequeñ@ necesite su espacio, al igual que ambos padres.

Si te encuentras en la primera situación en donde hay un bebé, déjanos decirte que deben estas cansado, tanto físicamente como mentalmente. Lo más probable es que descanses pocas horas en la noche, debido a que tu hij@ duerme cortos periodos de tiempo. Es muy fácil que el bebé se despierte por distintos motivos; llorar, hambre, incomodidad o porque no decidió seguir durmiendo. Sus ánimos se van a encontrar muy delicados, pero con mucho amor y apoyo podrás salir adelante sin problemas. Esta nueva normalidad es toda una aventura, porque como padre o madre sentirás nerviosismo o miedo de que algo pase mientras no duerme contigo, incluso despertarás para ver si se encuentra bien (el clásico: “revisar para ver si está respirando”), pero con el paso del tiempo te irás acostumbrando al ritmo.

Llega un determinado momento en que ustedes vas a necesitar su espacio íntimo, sus horas correspondientes de sueño y un buen descanso después de un día largo de trabajo, producto de todo esto comenzarás a pensar en que el bebé ya necesita estar en su habitación. Debes tener en cuenta, que este cambio conlleva que tu hij@ comience a extrañarlos, por lo que habrá pequeños llantos en la noche. Para “intentar” evitar esto las primeras semanas es bueno armar un plan de acción y es bueno considerar las siguientes cosas:

  • El bebé debe asociar que la noche es para dormir, por lo que deben comenzar a acostumbrarlo a que sus horas de sueño no son en el día.
  • La pieza de tu hij@ debe estar completamente oscura. En el caso de que no quieras dejarlo en una completa oscuridad, pueden usar un espanta cuco o una luz de noche encima de un velador.
  • Debes hacerlo dormir junto a ustedes en un comienzo (todo esto dentro de la habitación del bebé), en el momento que se duerma, puedes dejar la pieza.
  • Utiliza sistemas de vigilancia, como por ejemplo Monitores de video, para estar más tranquilos.
  • Cuando vayas a revisar al bebé, no enciendas la luz de la habitación, porque podría generar molestias, para eso está la luz de noche.
  • Si comienza a llorar por hambre o por alguna otra razón, lo mejor es atenderlo dentro de la misma pieza.

Es normal sentir temor las primeras semanas de transición, es algo nuevo por lo que todos están pasando, tanto bebé como padres, pero con el paso del tiempo esto se convertirá en una buena rutina para todos.

Ahora, si te encuentras en la segunda situación, donde tu hij@ ya es un poco más grande y sigue durmiendo contigo. Puedes estar pasando por 2 situaciones; o estás durmiendo muy apretado o apretada, o su hij@ los tiene como bolsa de boxeo. Es muy normal que se muevan mucho al dormir y nosotros terminemos con algunas patadas en las piernas o codazos en las costillas. Cuando comienza a pasar esto, es bueno tomar una decisión de si será buen momento para que comience a dormir en su propia habitación.

Esto puede funcionar de dos formas: en donde tu hij@ lo tome de buena manera y se emocioné con el cambio, o lo tome con un poco de maña y esta se mantenga durante unas semanas. Es importante que el padre y la madre entiendan que es un proceso nuevo que deben sobrellevarlo con mucho cariño y amor.

Es ideal que sigan estos consejos, obviamente adoptando su propio estilo de crianza:

  • Optar por una rutina paulatina. No es necesario que de un día para otro tu hij@ se vaya la habitación, tomando en cuenta que ya lo acostumbraron a dormir con ustedes. Comiencen por un par de días, una buena manera es hacerlo con días intermedios, por ejemplo: lunes, miércoles y viernes, elección libre los fines de semana.
  • Ser positivo al momento de hablar de la nueva habitación. Se tiene que emocionar con la idea de tener su propia pieza, su espacio y que podrá tener sus propias cosas personales.
  • Estar con él o ella hasta que se duerma. Pueden leer un libro en conjunto antes de dormir o contar anécdotas de lo que paso en el transcurso del día.
  • Realizar juegos dentro de su habitación, de esta forma, se comenzará a sentir en una zona de confort.
  • Comprar objetos decorativos que él o ella encuentre lindos para su pieza, ya que es su pieza.

Sea cual sea la situación en la que se encuentren, deben tomar las mejores medidas para que el bebé, niño, niña y puedas conciliar el sueño de manera correcta. Recordar que es muy importante cumplir con las horas de sueño que le corresponde a cada uno, de esta manera se reduce el estrés del día a día y nos protegemos de algunas enfermedades, ya que durante el sueño nuestro cuerpo ataca las virosis de manera más efectiva.

Te dejamos un par de recomendaciones para que tu bebé esté cómodo en su habitación y duerma el tiempo que corresponde:

Cuna De Madera Modena, Tutti Bambini

Cuna 3 etapas, Mobilfrank

Mini cama de transición,154 x 84 x 80,5, Kidscool

Cama Infantil De Transición 129 x 82 + Colchón, Juegos Mágicos