Estimulación con artículos de la casa

Aunque para muchos pasar días en casa ha resultado algo positivo, quienes tienen hijos pequeños enfrentan a diario el gran desafío de mantenerlos activos e impedir que su desarrollo no se vea afectado en un periodo en que el encierro es el estado habitual de las cosas y las salidas son algo esporádico. Es aquí cuando la creatividad de los padres entra en juego, y la importancia de la estimulación temprana se hace evidente ante la necesidad de mantenerlos activos en un periodo en que el contacto con otros menores y personas adultas es muy reducido.

Para los padres que están en modalidad teletrabajo, mientras avanzan los días, las ideas creativas se van acabando y las opciones para mantener entretenidos a los más pequeños pierden originalidad. Pero lo que necesitas saber es que aunque creas que ya lo intentaste todo, también hay un sinfín de actividades recreativas muy divertidas que se pueden llevar a cabo con artículos simples que hay en todo hogar.

Hoy, pensando en lo mencionado anteriormente, quisimos reunir una serie de actividades con instrumentos de la casa que prometen estimular y desarrollar el cerebro de los más pequeños, desde recién nacidos en adelante.

Desde cero hasta 3 meses:

-Ponerlo en el piso boca abajo para fortalecer sus músculos, mientras uno de los padres se coloca delante para llamar su atención con algún objeto atrayente, ya sea un pañuelo colorido o una fruta brillante.

-Mostrarle objetos al bebé que pueda manipular y mientras se los muestras, describir con calma las características del mismo. Una botella de plástico de algún color, un libro que no temas que se rompa o un melón pequeño, serán increíbles y fáciles alternativas, entonces donde el pequeño potenciará el tacto, la visión y la curiosidad.

-Hacer instrumentos con objetos como ollas, cucharas o un par de palitos gruesos, que no representen peligro para el niño, y crear melodías con éstos.

Desde los 4 meses a 1 año:

-Crear obstáculos con sillas, mesas y demás muebles para que el bebé los supere gateando.

-Pasarle envases plásticos o una caja de zapatos para que, con ayuda de sus papás, pueda ir guardando objetos.

-Incorpora en el juego vasos de aluminio, tapas de ollas, ollas y una cuchara para crear una batería musical.

-Pasarle una pelota para tirarla sin dirección y que gateando vaya por ella.

-Llenar un frasco de plástico bien cerrado con legumbres y motivarlo a moverlo para así obtener sonidos.

De 1 a 3 años:

-Ofrecer pelotas de tamaño mediano para que el niño pueda tirarlas o atraparlas.

-Utilizar una caja grande vacía para imaginar que es un auto, avión, tren o una casita.

-Darle un globo para lanzarlo hacia arriba y que aprenda a tolerar el tiempo de espera hasta tenerlo nuevamente en sus manos.

-Crear castillos y torres con vasos plásticos.

-Apagar las luces y con una linterna hacer figuras con las manos y que se reflejen en la pared.

-Colocar dos sillas a distancia y ponerle una sábana encima para simular que andan de camping.

Entre los 4 a 5 años:

-Jugar a disfrazarse con la ropa grande de sus papás y convertirse en piratas, chefs, magos, etc.

-Esconder todo tipo de artículos de hogar y jugar a buscar tesoros escondidos.

-Pintar piedras y crear con ellas los objetos más diversos.

-Con fideos y lana, enseñarle a hacer collares. También es muy divertido si se les motiva antes a pintarlos, dejar que se sequen y ahí comenzar a fabricar.

-Construir una pista de obstáculos utilizando muebles, almohadas y juguetes y muestra a tu pequeño cómo moverse por la pista y anímalo a batir su récord.

-En algún rincón de la casa se puede armar un teatro improvisado, colgando una cortina y motivando a los niños a desarrollar sus capacidades escénicas.

-Reunir todos los calcetines que no tienen par y construir títeres.

¡Las opciones son infinitas y las ganas de los niños siempre estarán!