Consejos para estimular el habla

consejos para estimular el habla

La estimulación en el habla es uno de los mejores regalos que podemos dar a los niños, ya que se trata de una habilidad que los ayudará a tener éxito en las relaciones interpersonales. El habla también está relacionada con el éxito en la escuela y con el amor a la lectura desde temprana edad. Aunque los niños hoy día están mucho más preparados para hablar más rápido que nuestros antepasados, estimularlos los ayudará a perfeccionar la pronunciación y hasta grabar sonidos que los preparará mejor para adquirir una segunda lengua.

Aquí te dejemos algunos consejos:

Háblale desde que está en el vientre

El sonido de mamá es el mejor sonido que puede sentir el bebé, su voz hace que se tranquilice y le transmite seguridad. Durante 9 meses el bebé está escuchando la voz de su madre, la cual reconocerá cuando la oiga por primera vez luego de nacido. Casi no tienes nada que hacer porque cada vez que hablas él te escucha.

Una canción especial con él

No importa si se trata de una canción conocida o inventada por ti, lo importante es que elijas una canción de cuna, de suave melodía para que se la cantes cuando quieras tranquilizarlo. De esta forma, cada vez que el bebé la escuche la relacionará con tranquilidad, armonía y seguridad. Puedes acompañar esa canción con acaricias y gestos de ternura.

Repite balbuceos

Los niños antes de hablar tienen que aprender a pronunciar sonidos básicos. Por eso, repite balbuceos frente a él y deja que vea la forma en que pones la boca mientras repites las palabras. Pronuncia frente al bebé los sonidos de los animales, formas en que hace el perro, el gato, la puerta, el viento o los pájaros.

Repite constantemente su nombre

Repite constantemente su nombre, así como palabras básicas de fácil pronunciación como mamá o papá o un diminutivo del nombre de su hermano. Estas son las primeras palabras que aprenderá.

Acompaña con gestos las frases básicas

El niño aprende a comunicarse con frases básicas que tienen un significado entre él y mamá. Por ejemplo, “pipí” para ir al baño, “se acabó” para cuando el tetero o cualquier otra cosa se ha acabado, “agua” para decir que tiene sed o hambre, y así sucesivamente. Estas palabras se pueden acompañar con gestos, por ejemplo, mover las manos en señal de que se acabó algo. Son códigos entre el bebé y la persona que lo cuida con lo que aprende comunicación básica.

Relata las experiencias al bebé

Es importante que el bebé vaya entendiendo el contexto en que suceden las cosas, para eso, una buena idea es narrar las cosas que se van haciendo con él. Por ejemplo, mientras se baña se le puede contar que el agua está tibia, que llegó su pato preferido al agua, que huele rico después que se baña, que se ve lindo después que se peina, estos son mensajes que va entendiendo con el tiempo, pero que sobre todo hacen que asocie frases con momentos específicos.

Narrale cuentos breves

A partir de un año puedes comenzar a narrarle cuentos breves. Los libros infantiles traen muy poco texto, pero tienen ilustraciones coloridas y muchos de ellos incluyen sonidos al apretar un botón como la forma en que hace la rana, la manera en que ladra un perro o el sonido que emite un tren. Son cuentos que estimulan a que el niño aprenda sonidos, palabras y frases.

No infantilices el idioma

Muchos padres cometen el error de hablarles de una forma infantil al niño. Esto hace que grabe pronunciaciones incorrectas. Son niños que más tarde les cuesta hablar y cuando lo hacen no tienen buena pronunciación. Los problemas de socialización son los más frecuentes en estos casos, ya que su lenguaje correcto es más tardío lo que puede llevar a burlas en el colegio.

Crea una rutina lectora

Crear hábitos de lectura es muy recomendable para estimular el habla y el amor a los libros. Los cuentos por las noches ayudan al niño a descansar mejor, ya que cuando se crea una rutina que incluye la lectura, ésta pasa a formar parte del descanso natural del niño. Además, la rutina de lectura crea un vínculo más afectivo con los padres.