Alergia a las legumbres: síntomas y cómo prevenirla

Alergia a las legumbres

La alergia a las legumbres es más común de lo que puedes pensar cuando se habla de alergia a los alimentos, ya que las legumbres están presentes en una gran cantidad de alimentos. Las legumbres no solo se utilizan para sopa como los guisantes, judías, lentejas y garbanzos, también se hacen pastas con ellas y sirven como espesantes y estabilizantes en alimentos envasados. Por otro lado, hay alimentos que son legumbres y popularmente no se relacionan con esta especie como por ejemplo el maní o cacahuete que se relaciona más con un fruto seco y por lo tanto sus alergias suelen tratarse más como una alergia a frutos secos al igual que el tamarindo.

Las legumbres que más se relacionan con alergias son el cacahuete, la soja, los guisantes y las lentejas.

Conozcamos a través de esta lectura los síntomas y tratamientos más comunes.

Síntomas de alergia a las legumbres

La alergia a las legumbres puede manifestarse de varias maneras, a través de rinitis, urticarias, crisis asmáticas e incluso puede llegar a la anafilaxia y provocar la muerte. Las manifestaciones alérgicas pueden comenzar por un picor nasal, picor en plantas de mano y pie, estornudos y luego manifestarse más intensamente de forma cutánea, respiratoria, oral, gastrointestinal y cardiovascular.

Cuando se manifiesta de forma cutánea se observa enrojecimiento de la piel e hinchazón. Mientras que cuando se manifiesta de forma respiratoria existe opresión de garganta, dificultad para tragar, ronquera, tos seca, sensación de ahogo y hasta manifestaciones de pitidos en el pecho. En otras ocasiones se hacen presente manifestaciones orales como hinchazón de labios, lengua y paladar. También es posible que los síntomas de la alergia a las legumbres sean más bien gastrointestinales produciendo dolor abdominal, vómito y diarrea.

Las manifestaciones alérgicas cambian dependiendo del tipo de proteína presente, la cual cambia en una misma legumbre dependiendo si es fresca o seca. Por ejemplo, la albúmina es una proteína en las legumbres causante de muchas alergias que se hace presente en la judía madura, más no en las judías verdes.

De acuerdo a un estudio realizado, los niños chilenos entre 0 y 5 años manifiestan las alergias principalmente con dermatitis atópica y de 6 a 11 años con rinitis alérgica. Además, el maní o cacahuete es la legumbre que mayor reacción alérgica produce.

¿Cómo prevenir la alergia a las legumbres?

Las legumbres deben retardarse en la ingesta de los bebés y la recomendación es comenzar a dárselas a partir de los 6 meses, no antes. Puedes comenzar con las menos propensas a las alergias como son los guisantes y dando solo el caldo. Ya a partir de los 10 o 12 meses puedes introducir otras más fuertes cuando su sistema digestivo está más desarrollado.

Una vez que las legumbres comienzan a ser parte de la dieta de los niños, lo recomendable es comenzar por una de ellas y no darles de otro tipo hasta estar seguros de que no son alérgicos a la suministrada con anterioridad.

También hay que tener en cuenta que se ha demostrado que el tratamiento con calor estabiliza los alérgenos presentes en las legumbres como las lentejas, los garbanzos, los guisantes y la soja, por lo que siempre deben cocinarse bien antes de dar a los niños. En cuanto al maní o cacahuete su forma tostada reduce su impacto alérgico y contribuye a una mejor digestión.

En los niños hay que evitar darles aceite de soja en hidrolizados de caseína que es comúnmente usado por niños alérgicos a la leche. También hay que evitar darles productos envasados, ya que estos enmascaran gran cantidad de alérgenos producidos por legumbres al utilizarse como espesante o estabilizante.

Una vez que se ha comprobado que el niño es alérgico a alguna legumbre hay que evitarla por completo, así como alimentos que pudieran contener legumbres como panes con harina de leguminosas (lenteja, judías, habas y soja). El rebozado de productos precocidos también son potentes alimentos con alérgenos de este tipo.

Y como tratamiento reactivo se ha recomendado la adrenalina para contrarrestar reacciones anafilácticas.

Hasta el momento existen pocos estudios concluyentes que valoren la evolución de la alergia de las legumbres con el tiempo, por lo que cuando un niño se diagnostica alérgico a una o varias legumbres se elimina por completo de su dieta. Sin embargo, es recomendable que esta valoración la haga su médico pediatra.