Suelo pélvico: Qué es y cómo fortalecerlo

El suelo pélvico es una estructura muscular y ligamentosa que se encuentra bajo la pelvis. Su función más conocida es la de sostener el aparato digestivo, urinario y reproductor. Por ende, es el responsable de controlar la continencia urinaria y anal. Consiste en un juego de presiones, cierres y aperturas, que nos permitirá retener o evacuar correctamente a la hora de ir al baño.

La aparición de un fallo en el suelo pélvico se debe a múltiples factores. Entre los más importantes destacan: el embarazo, el parto, qué tipo de parto experimentaste, así como algunas patologías crónicas como obesidad, diabetes o periodos a los que sí o sí vamos a llegar, como la menopausia y  la llegada de la vejez. Su debilitamiento puede provocar diversos trastornos como incontinencia urinaria, descolgamiento de los órganos o disfunciones sexuales. Y pese a que no son vitales, los problemas en el suelo pélvico pueden afectar en gran medida a la calidad de vida de quienes los padecen.

Este proceso de contracciones y aberturas, no es innato al ser humano, sino que es un aprendizaje que comienza cuando comenzamos a dejar de usar pañales, pero que podemos fortalecer a través de diversas dinámicas.

¿Cómo puedo fortalecer los músculos del suelo pélvico?

Existen varias técnicas para fortalecer los músculos de esta zona, por ejemplo, pero uno de los tratamientos más recomendados es la realización de los ejercicios de Kegel, ya que el paciente puede realizarlos en su domicilio o incluso mientras trabaja.

Éstos consisten en la contracción de los músculos del suelo pélvico. Para identificar correctamente los músculos que debes contraer, la próxima vez que vayas al baño a orinar intenta detener la orina voluntariamente. Esa es la acción que debes realizar durante en los ejercicios, la contracción de los mismos músculos que permiten impedir que tu orina siga saliendo.

La rehabilitación del suelo pélvico con los ejercicios de Kegel pueden ayudar a frenar la progresión de los síntomas. Estos ejercicios enseñan a contraer y ejercitar los músculos de la pelvis fortaleciendo la musculatura y evitando que vaya a más. Sin embargo los casos más avanzados normalmente deberán someterse a cirugía.

Entre los ejercicios de Kegel más recomendados, podemos encontrar los siguientes:

El lento: Consiste en contraer los músculos del suelo pélvico durante 5 segundos, mientras respiras suavemente, y luego los relajas durante 5 segundos más. Repetir 10 veces.

El rápido: Este te indica que debes contraer y relajar los músculos tan rápido como puedas, durante 2 o 3 minutos. Comienza con 10 repeticiones y auméntalas gradualmente hasta 50 repeticiones diarias.

El ascensor: Se trata de contraer lentamente los músculos, imaginando que se trata de un ascensor que va subiendo lentamente y se detiene unos segundos en cada piso.

La onda: Este se realiza contrayendo primero los músculos que están alrededor de la uretra y luego los de la zona anal, relajándolos desde atrás hacia delante.

Estos ejercicios para fortalecer el suelo pélvico pueden realizarse en casi cualquier momento y lugar, ya que desde fuera nadie puede notar lo que estás haciendo. Se recomienda practicarlos tantas veces como sea posible, diariamente.

Si no hay problemas previos, solo algunos minutos al día son suficientes para mantener tonificada esta zona. De existir trastornos como los anteriormente mencionados, es conveniente consultar con un especialista. A partir de una evaluación exhaustiva del estado de los músculos, del estado del tejido de sostén y de la estabilidad de los órganos pélvicos, el fisioterapeuta determinará el tratamiento más adecuado, que por lo general suele ser la fisioterapia.