Afirmaciones positivas, poderosas y personales durante el embarazo ¿para qué sirven?

Afirmaciones positivas embarazo

Las afirmaciones positivas son importantes a lo largo de cualquier etapa en nuestras vidas, pero durante el embarazo tienen un doble impacto, ya que afecta positivamente tanto la vida de la madre como a la del futuro bebé.

De acuerdo a los especialistas en psicología, el feto carece de maduración neurológica, es decir, no es posible que tenga las emociones que tiene un adulto. Las emociones del bebé son posible sólo tres meses después de su nacimiento, cuando el bebé está en la capacidad de desarrollar los tubos neurales que harán posible las emociones. Entonces, ¿qué efecto tienen las afirmaciones positivas de la madre durante el embarazo sobre su futuro bebé?

Sigue esta lectura y hazte consciente de cómo tus pensamientos durante el embarazo afectan tu realidad antes, durante y después del parto.

¿Cómo impactan los pensamientos de la madre en el desarrollo del feto?

Aunque un feto carece de emociones, sí puede experimentar sensaciones y es por eso que puede sobresaltarse, sentir placer o estar en estado de alarma. De igual forma, las emociones de la madre generan sensaciones en el feto que al ser positivas refuerzan su sistema inmune, lo contrario, impulsa la segregación de hormonas tóxicas que deprime el sistema inmunitario del feto.

Esto no significa que sentir estrés o ansiedad durante el embarazo sea totalmente negativo. Contar con un abanico de emociones permite al feto familiarizarse con distintas emociones y relacionarse con ellas de forma positiva. Es normal sentir felicidad y también estrés durante el embarazo, lo que no puede considerarse normal es que la madre sienta tristeza, estrés, rabia o ansiedad todos los días y durante todo el día.

De acuerdo al psicólogo perinatal Enrique García, la educación emocional comienza en el útero. La placenta actúa como un filtro de emociones negativas. Cuando la madre, por ejemplo, siente miedo o estrés, el cuerpo libera sustancias bioquímicas que producen cortisol, lo cual es positivo para ponernos en alarma y salir corriendo. Pero, una vez pasada la situación de peligro, esta desaparece del cuerpo sin causar mayores problemas. En este caso, la placenta filtra el cortisol, el cual es tóxico, impidiendo que afecte al feto.

Pero en aquellos casos que los niveles de cortisol en la madre son muy elevados y de manera constante, estos conseguirán llegar al feto sin que la placenta pueda filtrarlos. Cuando esto ocurre el feto experimenta una sensación constante de peligro y las consecuencias se verán después del parto.

Consecuencias para el feto al experimentar sensaciones negativas constantemente

Los estudios que se han llevado a cabo para descubrir el impacto de las emociones de la madre en el feto, han revelado que los niños que han estado expuestos durante el embarazo a sensaciones de ansiedad y estrés constante tienen el doble de riesgo de padecer de déficit de atención, hiperactividad, son más proclives a ser ansiosos y a tener problemas de conducta. Estos son niños que al nacer son más susceptibles al llanto, a estresarse y a tener ansiedad.

También es posible que las madres que experimentan sensaciones negativas constante durante el embarazo reduzcan el flujo sanguíneo que le llega al feto, lo que se traduce en menos nutrientes para su formación y desarrollo.

Por eso, la madre debe buscar tener respuestas bioquímicas de placer para que segregue hormonas como la oxitocina que le ayuda a establecer un vínculo más positivo con su bebé.

Las hormonas de placer pueden comenzar a segregarse con los pensamientos positivos que se tengan impulsados por afirmaciones positivas consciente que resultan muy poderosas.

Las afirmaciones positivas durante el embarazo o durante el parto ayudan a liberar oxitocina, gracias al sentimiento de amor y placer, su presencia fortalece el vínculo madre e hijo, transmite seguridad al feto e incluso ayuda a que el parto sea más rápido.

¿Cómo crear tus propias afirmaciones positivas?

Puedes personalizar tus afirmaciones positivas haciéndote consciente de aquello que te preocupa durante el embarazo, luego, escribes la frase tal y como la sientas y, finalmente, la reescribes de forma positiva. Por ejemplo, imagínate que una de tus preocupaciones es que no estás durmiendo lo suficiente.

Te invitamos a que escribas tu preocupación de la forma siguiente:

  • No logro conciliar el sueño por las noches.

Ahora, reescribe esa frase negativa de forma positiva, por ejemplo:

  • Encontrar formas de conciliar el sueño es mi prioridad porque necesito descansar mejor para el desarrollo de mi bebé.

De esta manera, te abres al universo para encontrar soluciones a lo que te preocupa, ser proactiva y cambiar tus rutinas de estrés.