El crecimiento de tu bebé comparado con frutas y vegetales en el primer trimestre

Crecimiento de tu bebé primer trimestre

Como padre seguro que estás entusiasmado por el crecimiento asombroso que tendrá tu bebé a lo largo de todo el embarazo. Pero si eres de esos padres que son muy visuales, es probable que cuando el médico te habla de los ultrasonidos no entiendas casi nada. Por eso, queremos ofrecerte una forma de hacer más gráfico este crecimiento, comparando el crecimiento de tu hijo durante el primer trimestre de embarazo con el tamaño de algunas semillas, frutas y vegetales.

¡Comencemos!

Primer mes, parece una semilla de mostaza

Durante el primer mes de vida del bebé en tu vientre, su forma y tamaño es similar al grano de una semilla de mostaza molida. Es realmente muy pequeño y apenas si se nota, pero es muy útil traer a colación la parábola que dice:

“El grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo, es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece se hace más grande que las plantas del huerto. Es como un árbol de modo que las aves vienen para posarse en sus ramas”.

Cita Biblica

Aunque tu hijo es muy pequeño como una semilla de mostaza, ya tiene vida adentro y está cargado de toda la información necesaria para crear una nueva vida.

Segundo mes, parece un gran poroto

Tu bebé ha comenzado a crecer, pero durante el segundo mes aún no pasa de los dos centímetros y ahora parece un gran poroto. Tiene la forma de un grano que comienza a abrirse y desarrollarse, puede distinguirse el lado por donde brotará la cabeza, aunque todo lo que puede verse es una silueta de poroto.

Tercer mes, el comienzo de un poroto verde

Es la etapa en donde tu bebé pasa de embrión a feto, y comienza a tener una forma alargada como la de una vaina aplanada. Se comienza a identificar una forma de ser humano, con su cabeza y extremidades. Al final del tercer mes tu hijo llega a tener 10 cm de largo y no pesa más de 50 gramos. Ya en este momento se está desarrollando los órganos de los sentidos, el estómago, los pulmones, el hígado y los intestinos. Y aunque no lo notes ya se mueve dentro de ti.