Alergias a los frutos secos ¿qué las origina y cómo controlarlas?

Las alergias a los frutos secos se han convertido en una de las alergias alimentarias más comunes en la infancia. Así como aportan importantes elementos de origen vegetal a nuestro organismo, también pueden ocasionar reacciones alérgicas que van de ligeras a graves. Los factores claves que influyen en este tipo de alergias pueden ser hereditarios, deberse a la edad y también estar relacionados con las condiciones de almacenamiento del fruto. Sin embargo, las alergias cruzadas son importantes resaltarlas en estos casos.

¿Cómo se originan las alergias cruzadas en los frutos secos?

Las alergias cruzadas en los frutos secos se originan por la reacción de un anticuerpo ante un antígeno similar que ha estado presente en el organismo por otro tipo producto distinto al fruto seco. Es decir, el cuerpo identifica alguna proteína de los frutos secos como enemigo del organismo, confundiéndolo con la presencia de otros antígenos y en consecuencia reaccionando en contra de éste.

Por ejemplo, si tu hijo ha sido diagnosticado con rinitis alérgica estacional, lo más probable es que reaccione alérgicamente ante el polen y si experimenta una alergia cruzada reaccionará desfavorablemente ante la ingesta de ciertos frutos secos como las almendras o las avellanas.

Una de las explicaciones más aceptada en el medio científico es que algunos frutos secos producen proteínas similares a las que se encuentran en alergenos como el polen o el látex, de esta forma el organismo cruza la información reaccionando ante su presencia. Aunque es necesario recalcar que no todas las personas alérgicas al polen y al látex reaccionan desfavorablemente ante los frutos secos.

Un caso importante de resaltar son los alérgicos al polen de abedul.

Alérgicos al polen del abedul y los frutos secos

Los pacientes que reaccionan alérgicamente al polen del abedul son potencialmente alérgicos a algunos frutos secos.  La alergia del abedul es una alergia que afecta a principales regiones de Europa y Norte América, especialmente en la primavera. En Chile no existen estudios concluyentes, sin embargo, la aplicación de test cutáneos para el despistaje de esta alergia representa el 15% de casos positivos en el país tal y como lo afirma el Centro del Alérgico de Chile.

Una forma de prevenir alergias a las reacciones cruzadas de los frutos secos de este tipo es evitando la ingesta de almendras, avellanas y nueces, ya que estos son frutos vinculados con las cosechas primaverales.

Síntomas en las alergias a los frutos secos        

Los síntomas que se presentan en las alergias a los frutos secos pueden ser de reacción inmediata o de reacción tardía, presentándose ésta última a partir de dos horas luego de su ingesta.  Ambos producen síntomas diferentes como las que se muestran a continuación:

  • Reacción inmediata
    • Goteo nasal.
    • Estornudos seguidos.
    • Erupción y enrojecimiento de algunas partes del cuerpo, principalmente en cara, boca, barriga y espalada, en ocasiones con intenso picor.
    • Sensación de hormigueo en la lengua.
  • Reacción tardía
    • Dificultad para respirar.
    • Inflamación de la garganta.
    • Shock anafiláctico si no se trata a tiempo.

Consejos para controlar las alergias a los frutos secos

  • Ten en cuenta la historia clínica de los padres

La historia clínica de los padres ayuda a conocer las posibles reacciones alérgicas que por herencia le han sido trasmitidas al niño. En este caso la mejor prevención es retardar la ingesta o el primer contacto a los frutos secos en la dieta del niño. El pediatra es el mejor guía para orientar a los padres sobre el procedimiento a seguir en el caso de prevenir o reaccionar ante cualquier síntoma alérgico relacionado.

  • Practica la dieta de exclusión  

En caso de que la presencia de alergia se origine por la ingesta de un fruto seco especifico e identificado y, además, se produzca en más de dos ocasiones, lo mejor que se puede hacer es aplicar la dieta de exclusión por un tiempo determinado. En estos casos, se recomienda tener siempre algún tipo de medicamento recomendado por el pediatra para contrarrestar la acción en caso de ingerirse accidentalmente.

  • Lee las etiquetas de los productos

Leer las etiquetas de nuevos productos en el mercado puede ser de gran ayuda para prevenir las alergias, ya que con ellos sabrás la composición del producto y podrás determinar, de acuerdo a la sintomatología de tu hijo, si es o no un alimento apto para su dieta. 

En la mayoría de los casos, las alergias a los frutos secos no engloban a todas las variedades, esto es debido a que no todos los frutos secos pertenecen a la misma familia botánica, y en consecuencia sus composiciones son distintas.  De manera que, no es necesario descartar todos los frutos secos cuando se ha diagnosticado la alergia a uno de ellos.