Lactancia extraída ¿cómo hacerlo y almacenarla?

Lactancia extraída

La lactancia extraída es una forma eficaz de darle a tu bebé todos los beneficios de la leche materna cuando no estás cerca de él o cuando sencillamente es imposible la lactancia directa. Una de las circunstancias es cuando comienzas a trabajar y se te hace imposible estar cerca de tu bebé a la hora de su comida. También cuando necesitas salir de viaje o estar fuera de casa por unos días y no puedes llevar a tu bebé. Están los casos en que es necesario extraer la leche por circunstancias de salud, como cuando el niño nace prematuro o con alguna deformación y no puede ser entregado de inmediato a la madre.

En cualquiera de estos casos la extracción de leche materna es una excelente opción. Y si tienes dudas acerca de este tema, este artículo responderá a las preguntas más comunes de extracción y almacenamiento de leche materna.

¿Cómo comenzar a extraer la leche materna?

Para extraer la leche tienes la posibilidad de hacerlo con extractores manuales o con extractores eléctricos. Los extractores de leche manuales son más económicos, aunque también requieres de más tiempo para extraer la leche. Son recomendados para un uso ocasional o como alternativa si el extractor eléctrico deja de funcionar. Los extractores eléctricos son más recomendados cuando planeas extraer la leche por largo tiempo, aunque son un poco más costosos también son más prácticos, te quitarán menos tiempo y la producción de leche es mucho mayor.

Por el volumen de leche, no te preocupes. Al principio no verás que extraes mucha cantidad, pero no dejes que esto te frustra. La cantidad de leche extraída aumenta con el tiempo, verás que pronto no tendrás más envases para almacenarla. Para estimular la salida de la leche toma mucha agua, esto es eficaz para aumentar el volumen de leche extraída.

¿Cuánta leche extraer?

Uno de los debates que se tiene a la hora de dar a un bebé leche extraída es que es posible dar menos leche de la que el bebé tomaría si estuviera amamantando. Los bebés tienen su propio ritmo para comer y son ellos lo que buscan o rechazan la teta cuando se sienten complacidos. Por eso, a la hora de darle un biberón es un poco más difícil saberlo. Sin embargo, la recomendación es extraerse la leche a las mismas horas que el bebé come regularmente y durante el mismo tiempo que lo hace. Esto te dará una idea de la cantidad que está consumiendo de forma natural.

Toma en cuenta que hay períodos a los que se les llama “crecimiento acelerado” en donde el bebé experimenta un desarrollo mayor y por eso tiene más hambre. Naturalmente el buscará comer más de lo normal y esa cantidad de leche es necesaria preverla. Esto podría ocurrir a las 2 semanas de nacido, a las 6 semanas, a los 3 meses y a los 6 meses. Estos son momentos en los que tendrás que extraer la leche con más frecuencia.

¿Cómo almacenar la leche materna?

Tienes dos posibilidades de almacenar la leche materna en bolsas o contenedores. Las bolsas deben ser estériles y selladas para evitar contaminación de las mismas. Y los contenedores pueden ser de plástico o de vidrio. La cantidad de leche que se coloque en cada envase debe ser la justa que el bebé tomará para que no quede leche para guardar.

Una vez extraída la leche y colocada en el envase elegido es importante que respetes los tiempos de almacenamiento para asegurar la nutrición adecuada de tu hijo. Por ejemplo, a temperatura ambiente no es recomendable tenerla más allá de 6 horas, ya que podría comenzar a perder sus nutrientes. Por eso, si no la vas a usar de inmediato al extraerse lo mejor es refrigerarla. En la nevera puede durar hasta 8 días, pero si usas una hielera no es recomendable tenerla allí por más de 24 horas. Si sabes que no la utilizarás pronto lo mejor es congelarla, congelada puede durarte hasta 6 meses.

Una buena práctica es colocarle fecha de extracción a la leche y de esta manera no confundir la leche más nueva con la más vieja. Además, para dársela a tu bebé deberás tibiarla, cuida de no calentarla porque quemarías a tu bebé. Si está congelada ponla un día antes en el refrigerado y al momento de dársela la tibias.