Consejos para ayudar a tu hij@ a dejar los pañales

Consejos para ayudar a tu hijo a dejar los pañales

Ha llegado la hora de dejar los pañales, todo un reto tanto para el niño como para los papás. Nadie ha dicho que crecer sea sencillo, pero podemos hacerlo divertido y disfrutar del reto que significa crecer con tu hijo. En internet encontrarás métodos prometedores para dejar el pañal en pocos días, pero la verdad es que es un proceso que debe comenzar (a partir de los 2 años en general) cuando tu bebé esté listo. Creer que tu hijo dejará los pañales en tres días, sí o sí, puede ser muy frustrante para ti, pero aún peor para el niño.

Ten en cuenta que, el acto de control de esfínteres no es un acto natural, sino una imposición social para lo que se requiere contar con cierto grado de madurez. No todos los niños son iguales, algunos alcanzan la madurez más rápido que otros. Incluso hay especialistas que opinan que las niñas llegan a alcanzar la madurez necesaria más rápido que los niños, por lo que podrían dejar más fácilmente el pañal. Tampoco el entorno y la rutina diaria es igual para todos los bebés, por ejemplo, será más fácil para un niño que está todo el día en casa y con atención exclusiva dejar los pañales, que para un niño que le toca estar en la calle con mamá, papá y cualquier otro cuidador con rutinas y cuidados distintos.

Para ayudarte en este proceso hemos preparado este artículo que te facilitará los pasos que deberás seguir para ayudar a tu hijo a dejar el pañal.

1. Verifica que tu bebé esté preparado para dejar los pañales

Lo primero es verificar que tu hijo cuenta con lo madurez emocional, mental, psicológica y afectiva suficiente para dar este gran paso. La madurez mental y psicológica ocurre a partir de los 2 años, por lo que desear que deje los pañales antes de esta edad podría ser infructuoso, incluso, dejar secuelas en su autoestima que se reflejarán en etapas posteriores. Sin embargo, también es cierto que muchos niños están en la capacidad de dejar voluntariamente el pañal a los 12 meses, en cuyo caso hay que apoyarlo y brindarle la oportunidad de desarrollar su madurez innata.

Como la edad no es realmente un dato fiel para comenzar con su entrenamiento, fíjate en algunas evidencias que te ayudarán a confirmar que tu bebé está listo para comenzar, por ejemplo:

  • Comienza a avisarte que quiere hacer pipí o popó.
  • Se incomoda con un pañal sucio.
  • Sus intervalos para mojar el pañal son cada vez más extensos, puede durar seco entre 3 y 4 horas.
  • Su independencia se hace cada vez más evidente, le gusta hacer cosas solo, sin tu ayuda.

También es importante que tomes en cuenta la secuencia vesical e intestinal que tu hijo debe seguir, de acuerdo a los especialistas en el tema:

  • Control de heces nocturno
  • Control de heces diurno
  • Control de la orina diurno
  • Control de la orina nocturno

Esta es la secuencia de control de esfínteres más común que siguen los niños.

2. Selecciona pañales más adecuados para su transición

Otro de los consejos que te damos es seleccionar pañales más adecuados para su transición como los pañales reutilizables y los pañales de aprendizaje, veamos cuáles son las ventajas de estos tipos de pañales.

  • Los pañales reutilizables no absorben tanto líquido como los pañales desechables superabsorbentes de la más alta tecnología y eso es ventajoso para tu hijo que está en esa etapa de dejar los pañales. Los pañales desechables lo hacen sentir tan cómodo que él no siente la necesidad de cambiarlo para estar limpio. Mientras que la incomodidad de la humedad con los pañales reutilizables, hace que te pida quitarle ese pañal sucio. Pronto preferirá evitar estar sucio y por eso correrá hacia su bacinilla. También es un tipo de pañal que ayudará a tu economía doméstica, ya que son pañales de tela que puedes lavar y reutilizar.
  • Los pañales de entrenamiento es otro tipo de pañal que te ayudará mucho, es una especie de calzón desechable, ya que se quitan de la misma manera. Este diseño de pañal le da más autonomía al bebé para ir solo hasta la pelela y descargar. Puedes encontrar este tipo de pañal de diferentes marcas de pañales desechables, es ideal para niños en transición de dejar el pañal por la pelela.

3. Facilítale el proceso de dejar los pañales definitivamente

Puedes ayudarlo a dejar los pañales definitivamente de diferentes maneras, por ejemplo:

  • Cómprale una bacinilla que le guste, si te acompaña a comprarla mucho mejor, para que compre el modelo de pelela que le llame más la atención por su forma y colores. En la casa ponla en un lugar que sea de fácil acceso para tu bebé, que no tenga que buscarte a ti para que lo lleves al baño. Asegúrate de dejarle la puerta abierta para que sea de fácil acceso.
  • Creen códigos de aviso, principalmente cuando está comenzando o para cuando está fuera de casa. Esos códigos deben ser palabras cortas como “pipí” o “popó”.
  • Incentiva su madurez afectiva, esto es necesario para que tu hijo quiera realmente ser un niño grande que ya no usa pañales. Explícale con amor que ha llegado la hora de decirle adiós a los pañales y no lo esfuerces, poco a poco lo entenderá. Y lo más importante, lo deseará.
  • Cómprale juguetes comomuñecas y accesorios que creen situaciones donde se utilice el baño. Por ejemplo, muñecas que se hagan pipí, muñecas que usan la pelela, muñecas que usan ropa interior, casas con la habitación del baño, etc.
  • Deja que te acompañe al baño y explícale lo que haces y el porqué del uso de la pelela.

4. No lo reprendas cuando sufra retrocesos, podría ser peor

Dejar los pañales es un proceso que requiere tiempo, asimilar aprendizajes nuevos, madurez por parte del niño y condiciones de su entorno favorable. Son muchos los factores que intervienen para que se de un resultado óptimo, por eso hay que ser paciente. Es posible que el niño tenga retrocesos en su aprendizaje de ir al baño en momentos de estrés familiar como cuando hay una mudanza, cuando comienza una escuela nueva, tras la llegada de un hermanito, en los viajes, cuando se queda por primera vez sin sus padres, al pasarlo de una cuna a una nueva cama, etc. Espera un retroceso de su parte en cualquiera de estas situaciones y tenle paciencia.

Los regaños y humillaciones solo le restan autoestima y esto no es favorable para nadie, mucho menos para tu hijo. Vivir esta etapa con trauma solo puede alargar su proceso de dejar el pañal y dejar secuelas de mojar la cama incluso más allá de los 4 años.

5. Reacciona de inmediato cuando te dé las primeras pistas

Algunos niños comienzan a desear dejar el pañal antes de los dos años, se sienten incómodos al estar sucios y desean rápidamente usar su bacinilla. No dejes pasar este momento para entrenarlo, el ya te está diciendo que está listo. En este caso acelera el entrenamiento a su ritmo. El beneficio que esto tiene es que el control de esfínteres te avisa que tiene un mayor control de su sistema nervioso y esto es beneficioso para tareas más complicadas que llegarán enseguida como aprender a leer o escribir. Algunas alusiones a las que debes estar pendiente a esta edad son:

  • Se agarra sus partes y trata de decir lo que le ocurre con palabras alusivas a pis o pú.
  • Hace gestos y muecas de desagrado.
  • Le molesta el uso del pañal.
  • Tiene seco el pañal la mayor parte del tiempo.
  • Quiere que le quiten el pañal de inmediato y se siente frustrado de no haber alcanzado avisar con tiempo.

Para concluir

En resumen, el control de esfínteres de tu bebé es un trabajo complejo que requiere la maduración del sistema nerviosos central de tu hijo y de tu ayuda para que vaya adquiriendo todas las habilidades que necesita y de forma secuencial.

Un punto importante en este tema es reconocer que dejar los pañales es más un asunto de madurez del niño que de la edad. El rango de edad más común, para alcanzar la madurez necesaria, está entre los 2 y 4 años, pero es posible que desarrolle su madurez antes o después de ese rango de edad. Y no por eso, el niño manifiesta algún problema.

No es recomendable apurar a tu hijo a dejar el pañal, pero si actúas en función de las pistas que tu hijo te da para dejarlo, será más fácil el proceso y, además, estimularás sus funciones cerebrales para continuar su aprendizaje hacia otras nuevas etapas.