Ácido fólico y el embarazo

Ácido fólico y embarazo

El ácido fólico es una de las vitaminas más importante que una mujer embarazada necesita tomar, se refiere a la vitamina B9. Puedes encontrarla naturalmente en alimentos como el brócoli, vegetales de hojas verdes, frutos secos y cereales. Esta vitamina es capaz de contrarrestar anomalías congénitas que puedan surgir en el cerebro o en la médula espinal durante el proceso de formación.

¿Cuándo puedes comenzar tomar ácido fólico?

En la planificación familiar se recomienda comenzar a tomarlo antes de tener previsto concebir a tu bebé con una anticipación de dos meses para la fecha en que se desea salir embarazada, hasta alcanzar la décima segunda semana de embarazo. Del mismo modo, debes adecuar tu dieta e incluir alimentos ricos en hierro, así prepararas a tu organismo para que esté a tono con las exigencias del nuevo ser que llevarás en tu vientre por nueve meses.

Según la UNICEF la ausencia del hierro, especialmente las primeras semanas de embarazo, ponen en riesgo el desarrollo normal del feto y al momento de su nacimiento, el bebé puede manifestar notables síntomas de anemia por deficiencias de folato, hecho que ocurre especialmente en las regiones vulnerables.

Por eso, el momento ideal para comenzar el consumo de ácido fólico es cuando la mujer se encuentra en edad fértil. Es una forma de prevenir riesgos de mal formaciones en el futuro bebé.

¿Cuáles son las consecuencias de no tomar ácido fólico en el embarazo?

Las consecuencias pueden ser múltiples y no son las mismas en todos los casos. Sin embargo, se pueden resaltar las dos anomalías más comunes por falta de ácido fólico:

Defectos en el tubo neural o médula espinal

Conlleva a la aparición de la espina bífida y la anencefalia o espina dorsal abierta como también se le conoce. La primera anomalía, la espina bífida, puede provocar desde limitaciones físicas hasta dificultades intelectuales valoradas como lesiones de leves a graves. Mientras que la anencefalia es un defecto de nacimiento valorado como grave, en el cual el bebé nace sin las partes del encéfalo y cráneo.

Paladar hendido

Esta anomalía aún se encuentra bajo investigación por estar relacionada directamente con casos hereditarios. Sin embargo, existen evidencias no concluyentes donde la presencia del labio y paladar hendido está relacionada con la carencia de ácido fólico, especialmente en las primeras semanas de gestación. En esta anomalía hay problemas en la etapa de formación ósea, ya que no logra cerrarse de manera adecuada el paladar, quedando una fisura y muchas veces afectando parte del labio.

Existen otras anomalías asociadas a la falta de ácido fólico durante el embarazo en las que podemos destacar problemas cardiacos a temprana edad. Sin embargo, todo dependerá del grado de salud que tenga la madre al momento de la concepción.

Una planificación familiar consciente evita estas circunstancias jugando un factor importante en la salud del bebé.

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