Parto con anestesia ¿cuántos tipos existen?

Parto con anestesia

El parto con anestesia es cada vez más común, muchas mujeres lo eligen para disipar los dolores y miedos que sienten. Sin embargo, la anestesia no es un juego, ya que puede poner en riesgo tanto a la vida de la madre como la del bebé. La ciencia ha avanzado vertiginosamente para disminuir este tipo de riesgo ofreciendo a las madres diferentes opciones de anestesia a la hora de dar a luz.

Hoy hablaremos de los varios tipos de anestesias que existen para un parto como la anestesia general, epidural, raquídea y local.

Anestesia general

La anestesia general es la más potente que se puede suministrar en el parto, la paciente queda completamente inconsciente e inmóvil. Casi siempre hay que conectarla a un respirador artificial para que haga la función de respiración por el paciente. Este tipo de anestesia, solo se recomienda para casos de extrema urgencia y en momentos donde el parto puede complicarse. Es eficaz para solventar casos que requieren de actuación rápida y sin previo aviso. Pero si no es necesaria, es mejor evitarla.

Es importante tener en cuenta que este tipo de anestesia se vincula directamente con algunos efectos secundarios negativos en el recién nacido, como el riesgo de depresión respiratoria y neurológica. Además, se produce retraso del primer contacto de la piel de la madre y el hijo.

Anestesia epidural

También se le conoce como anestesia peridural, es la más común y la que prefieren los médicos a la hora del parto. Esta anestesia insensibiliza las extremidades inferiores del cuerpo sin perder la fortaleza muscular y mantener el equilibrio. De manera que, la madre puede estar consciente en el momento del parto, pero sin ningún tipo de dolor. Este tipo de anestesia debe suministrarse cuando la paciente ha alcanzado al menos dos centímetros de dilatación. La zona de colocación es en la parte lumbar donde se dispondrá de un catéter por donde el médico anestesiólogo hará pasar la solución.

Para cumplir este procedimiento la paciente debe estar sentada, con la espalda arqueada y la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante. Solo basta con dos o tres minutos para que comience a surtir efecto. Se estima que luego de 15 minutos la madre está completamente sedada.

Dentro de las ventajas que ofrece esta anestesia destacan que tus facultades mentales no se ven limitadas, le brindas al bebé un mejor suministro de oxígeno, tu proceso de recuperación es más rápido, el contacto de piel con piel se garantiza antes del alumbramiento. Las desventajas de esta anestesia están relacionadas con los reflejos como la acción de pujar en el parto, posible dolor de cabeza cuando comience a despertar el cuerpo y dolor en la zona de punción.

La anestesia epidural esta completamente contraindicada en pacientes, que, por alguna razón, presenten infección en la zona de punción, pacientes con hipotensión, hipertensión, hernias lumbares y desordenes de coagulación. Así como también en personas que tengan en la zona de punción tatuajes, porque en el momento de la punción, se pueden arrastrar restos de tinta ocasionando meningitis química. El Hospital Universitario de Fuenlabrada ubicado en Madrid, España, ha elaborado una hoja de ruta para la aplicación de este tipo de anestesia el cual está siendo aplicada en muchas partes de Europa y el mundo.       

Anestesia raquídea

Es un tipo de anestesia con efectos inmediatos, generalmente se aplica en cesáreas y su efecto es corto porque tiene una duración determinada de dos horas. No se usa catéter, sin embargo, la zona de punción es la misma. Como ventaja tiene un proceso de recuperación rápida en comparación con el resto de las anestesias. Sus desventajas y contraindicaciones son las mismas que la anestesia epidural.

Anestesia local

La anestesia local se aplica en la zona de mayor estiramiento en el proceso de parto natural. Esta práctica se recomienda para aliviar el dolor especialmente en la fase de la expulsión y aliviar los dolores por causa del estiramiento del perineo o desgarramiento, aunque no elimina los dolores por contracciones. Según la Asociación Americana de Embarazo la anestesia local no imprime mayor riesgo, salvo en aquellos casos que genere reacciones alérgicas inesperadas, que no pasan a ser más que inflamaciones en la zona de punción y que pueden manejarse sin ningún tipo de complicación adicional a la madre ni a la cría.