Beneficios de los pies descalzos en bebés

Beneficios de los pies descalzos en bebés

La mayoría de los niños prefieren estar con pies descalzos que con zapatos. Y si te pones a ver, lo natural es estar descalzos, es cómodo y proporciona libertad a cualquier edad. Calzar zapatos es un acto más social que natural y por eso le llevará tiempo adaptarse, pero no hay prisa, estar descalzo tiene muchos beneficios para tu bebé como los que aquí te vamos a contar. Así que si eres de esos padres que les cuesta resistirse a comprar esas bellas y tiernas zapatillas de bebé, no te apures, ya tendrás mucho tiempo para comprarlas de todas las formas y colores.

Por ahora, veamos los beneficios que tiene para tu bebé andar con los pies descalzos.

Ventajas para los bebés de andar con los pies descalzos

1. Permite que se exploren su cuerpo

La flexibilidad de tu bebé le permite agarrarse sus pies mientras está acostado en su cuna. Esta exploración le ayuda a conocerse mejor su cuerpo y disfrutarlo. O es que no los has visto como se meten los deditos de sus pies a la boca ¡es muy divertido verlos!

Los bebés no necesitan zapatos antes de que caminen, no hay riesgo de que se hagan daño con el suelo y si te preocupa el frio es mejor que les pongas calcetines para cubrirlos.

2. Favorece la formación del arco de los pies

Los niños nacen con los pies planos y a través del andar van moldeando los músculos y desarrollando fuerza. Llevar los pies descalzos le permitirá hacer un agarre al suelo curvando sus deditos y esto favorece la formación del arco. Esta misma curvatura es muy complicada para un bebé hacerla con zapatos.

3. Mejora su estabilidad al andar

En la etapa donde está aprendiendo a caminar es muy favorable que lo haga descalzo, ya que es más seguro para el bebé. Los calcetines pueden ser resbaladizos y los zapatos o zapatillas muy pesados para sus tiernos músculos. Descalzo aprenderá a tener mayor equilibrio, y al sentirse seguro de caminar, aprenderá a correr y saltar más rápido.

3. Hay menos lesiones de tobillo

Los zapatos son para los bebés lo que los tacones son para las adolescentes. Así que es más frecuente que el niño sufra lesiones al tratar de caminar y dominar los zapatos. Por eso, lo recomendable es que primero desarrolle los músculos de sus piernas y tenga mayor control sobre su cuerpo antes de ponerse sus primeros par de zapatos.

Eso sí, es importante que seas precavido para crear un entorno limpio y seguro para su andar. Los lugares limpios evitan hongos en los pies, asegúrate de que no haya agua que lo pueda resbalar, si hay frio prende la calefacción y cuida que no haya vidrios ni objetos que le puedan hacer daño.