Recomendaciones para un colecho seguro

colecho seguro

El colecho es una práctica donde el bebé duerme con sus padres o cuidadores en la misma cama o en la misma habitación. Es una práctica que ha sido realizada durante muchos años en países como la India y en Europa hasta el siglo XIX, en casas con una sola habitación. Hoy día, muchas familias tienen la posibilidad de tener varias habitaciones en su casa, pero se retoma el tema del colecho destacándose los beneficios de la práctica. Organizaciones como UNICEF están a favor del colecho en niños menores de 6 meses, ya que esto ayuda a la lactancia materna y protege a los bebés contra la muerte súbita.

La UNICEF ha creado una guía para incentivar un colecho seguro y en este artículo resumiremos las mejores prácticas de acuerdo a este organismo.

El colecho en la cama no es seguro

Aunque es beneficiosos que el niño duerma durante sus primeros meses de vida con los padres en la misma habitación, no es recomendable que duerma en la misma cama. La razón principal es que las camas de adulto no están diseñadas con la seguridad necesaria para un bebé. El colchón de los niños debe ser firme y plano, no se debe usar ni camas de agua, ni bean-bags, ni colchones mullidos. Además, ten en cuenta que las camas no tienen barandas por lo que varias vueltas del bebé pueden hacerlo terminar en el suelo con un fuerte golpe.

Prefiere una cuna adosada a tu cama

Las madres durante los primeros meses de vida de su bebé están la mayor parte del tiempo cansadas y es fácil que se quede dormida dándole de mamar al bebé. Por eso, tener una cuna colecho o moisés al lado de la cama le facilita el trabajo de amamantarlo y a la vez evita que el niño quede atrapado en la cama o que alguno de los adultos le caiga encima.

Amamanta sobre la cama y no sobre un sofá

Los sofás son peligrosos para el bebé porque existe el riesgo de que el bebé se corra y quede atrapado entre los cojines. Y si el niño se coloca del lado abierto del sofá existe el riesgo de que la madre se duerma y el niño se corra y caiga al suelo.

Mantén una temperatura acorde dentro de la habitación

Hay que evitar el sobrecalentamiento del niño, mientras los niños son amamantados están cerca del cuerpo de mamá y esto aumenta su temperatura. Por eso, busca siempre mantener una temperatura estable dentro de la habitación entre 16°C y 18°C.

No tener animales domésticos dentro de la habitación

Esto le puede producir alergias innecesarias, además los animales pueden lamer el chupete, las cobijas, produciendo problemas en la higiene del bebé. Por otro lado, aunque los animales no sean agresivos pueden hacer cariños que perjudiquen al bebé.

La UNICEF no recomienda el colecho en algunos casos especiales como cuando alguno de los padres es fumador, cuando se tiene un sueño muy profundo, cuando se ha bebido alcohol o alguna droga, si se está bajo medicamentos, si el bebé ha sido prematuro o si se tiene alguna enfermedad que afecte la conciencia.