De principio a fin: La lactancia

En el marco de las charlas online que Babytuto ofrece a su comunidad, el 01/07 Hablamos con Caroline O´Shee, asesora de lactancia, doula, instructora de Yoga pre y postnatal y fundadora de Aldea Mamá, sobre la preparación de la lactancia durante el embarazo, el primer acople, la hora sagrada, diferencia entre parto vaginal y cesárea, pasos a seguir si se da una separación entre la mamá y el bebé, grietas y heridas, obstrucción del pecho, cómo evitar una mastitis, los brotes de crecimiento o crisis de lactancia, horarios de tomas, técnicas para una buena producción, inicio de la alimentación complementaria, tomas nocturnas y mucho más.  Aquí les dejamos todo lo que nos contó:

Preparación para la lactancia:

El acto de la lactancia materna es natural, fisiológico y la mujer está completamente preparada para ello, así como está preparada para parir un bebé. Independientemente de la forma del pezón, la mujer igual va a poder dar teta. 

Lo mejor es leer e informarse sobre la lactancia durante el embarazo. Yo siempre digo que muchas veces es un segundo parto porque a muchas mujeres se les hace muy difícil. 

Es importante aclarar que el tipo de parto que tenga cada mujer es independiente del acto de amamantar. Lo único que puede influir es, en caso de un parto más intervenido, la recuperación de la mamá va a ser distinta y quizás no tenga la fuerza como para amamantar de forma tan efectiva al inicio y puede que haya complicaciones. 

Con respecto al pezón, el de cada mujer es único y diferente. Hay algunos que son muy formados, otros cortitos, otros que son directamente planos, otros invertidos para adentro, pero eso no debería influir (en algunos casos sí lo hace), pero en general, lo que el bebé debe agarrar para lograr un buen acople es la areola y no el pezón (que es el conducto).

La hora sagrada: 

Es esa primera hora de vida del bebé, en la cual es recomendable amamantar para generar un acople exitoso. No sólo es importante para el proceso de lactancia del bebé, sino que también es importante para la madre, dado que la separación en esa primera hora puede ser angustiosa. El contacto piel con piel, independiente de la forma de nacer del bebé, va a traer tranquilidad a esa mamá y es un aporte muy positivo.

En los casos en los que esta primera hora sagrada no se puede realizar por motivos de fuerza mayor, es importante empezar a estimular el pecho y extraer el calostro, para no interferir en el proceso de lactancia materna exclusiva. 

El acople

Siempre se recomienda que el bebé mame en la primera hora de vida, para que la lactancia sea más exitosa. Hay casos que los bebés tienen que ir a la neo y se da una separación y lamentablemente no hay una lactancia tan precoz. Pero esto igual se puede reparar. 

El acto de succión es super instintivo para los bebés, cuando estos nacen más alerta incluso se puede a la guagua en la panza y ellos reptan hasta el pecho y comienzan a chupetear y solos se acoplan al pecho. 

El acople es cómo engancha el bebé al pecho. Es muy importante que sea de buena manera para que la interferencia sea efectiva y que el bebé tome al inicio el calostro que contiene todos los nutrientes que el bebé necesita para crecer y subir de peso.

Tips para un buen acople:

-La postura es muy importante. Recomiendo mucho los cojines de lactancia para que el bebé quede a la altura del pecho y no el pecho a la altura del bebé, para proteger la espalda de la mamá también. 

-La panza del bebé debe estar pegada a la panza de la mamá. 

-Podemos aplastar un poco el pecho (tipo sándwich) y le pongo el pezón en la nariz al bebé para que este instintivamente empiece a abrir la boca. A veces la ansiedad juega una mala pasada y ni bien el bebé abre la boca ya se le mete el pezón. Lo mejor siempre es esperar hasta que abra bien la boca, lo acerco al pecho y queda con la boca cubriendo gran parte de la areola. Es importante que los labios le queden siempre invertidos para afuera, sobre todo el inferior, para que finalmente esté como un chupón en la pechuga. 

La bajada de la leche:

En el tercer trimestre de embarazo, la mujer empieza a crear el calostro, que es lo que va a tomar el bebé en el inicio. Es muy poquito, es más espeso, amarillento, pero es lo que necesita en ese momento.

Cuando baja la leche, viene la leche de transición. Las pechugas se hinchan y se ponen duras. Lo que hay que hacer es drenar ese pecho, para que no se obstruya, si esto sucede es muy probable que el pezón se contraiga y quede plano, por lo que el bebé no va a tener de dónde agarrarse para alimentarse. Si eso sucede, se puede drenar el pecho con los dedos o con un extractor, para sacar un poco de leche y luego amamantar al bebé, dado que la mejor manera de tener el pecho drenado, es con la succión del bebé.

Recomendaciones para las tomas:

Siempre recomiendo libre demanda, pero hay mujeres que no siguen esta línea. Hay que entender que un bebé recién nacido lo que más hace es comer y dormir, por eso va a demandar mucho. Pero para tener una referencia, un recién nacido no debería pasar más de 3 horas sin alimentarse. 

Hay mujeres que son un poco más estructuradas, y siguen una línea de alimentación cada 3 horas, 20 minutos en cada pecho, y no está mal, dado que cada una tiene una idea de crianza única, pero en las primeras semanas puede que el bebé tenga otro plan y demande cada 1 hora y media o dos, porque puede ser más somnoliento y dormirse en las tomas, por eso se necesitará que sean más cercanas.

Mi recomendación como asesora de lactancia es que el bebé tome a demanda y que vacíe el pecho, que deje esa sensación de vacío (se siente flácido), y cada bebé tiene su manera de succionar, por lo que los minutos en cada pecho son relativos. La última grasita de la leche es la que más alimenta, y puede ser que se haya puesto al bebé 15 minutos en un pecho, por una recomendación y él no llegó a tomar esa grasa y se lo pasó al otro pecho, porque cada bebé es único y tiene su propio ritmo. 

Para garantizar que el bebé esté haciendo realmente el ejercicio de succión hay que mirar los movimientos en las mejillas o cerca de la mandíbula, porque algunos solamente están en el pecho pero finalmente no están tomando. Una señal de que se alimentó bien es que queda somnoliento, pero realmente el mejor indicador de que está alimentándose bien es que aumente de peso en los controles con el pediatra. 

Si el bebé, en las primeras semanas, no se despierta cada 3 horas yo recomiendo despertarlo, por lo menos hasta que la lactancia ya esté establecida. Esto quiere decir que el bebé toma bien, no tiene dificultades para engancharse en el pecho, está subiendo de peso. En estos casos, si el bebé duerme 5 horas en la noche, yo le recomiendo a la mamá que lo deje dormir y que ella descanse, a menos que tenga la necesidad de despertarlo porque sus pechugas necesitan ser drenadas. 

¿Uso del extractor? 

Puede ser una gran ayuda si la mujer sufre de baja producción de leche. Pero si sufro de alta producción de leche y me pongo el extractor voy a sobreproducir leche, y esto no es recomendable porque la idea es producir sólo lo que el bebé necesita consumir.

La realidad de todas las mujeres es diferente, hay algunas que nunca usan un extractor, otras que sí porque tienen que salir a trabajar y prefieren dejar su leche para seguir la lactancia exclusiva, y están aquellas que tienen baja producción a quienes las asesoras les recomiendan usar extractor para estimular una mayor producción.

Hay varios tipos de extractores: Manuales, eléctricos, diferentes precios y marcas. Yo recomiendo Medela y Pigeon

Consumo de agua: 

Lo ideal es que los primeros 6 meses de vida, el bebé se alimente de leche, ya sea materna o de fórmula. 

¿Consejos para incrementar la producción de leche?

Existen muchos mitos en torno a este tema, pero lo único que ayuda a aumentar la producción de leche de manera efectiva es la succión del bebé con un buen acople. Por este motivo, la mayoría de las asesoras de lactancia, cuando recibimos una nueva mamá con una lactancia problemática, lo primero que miramos es la calidad del acople, y desde ahí se siguen analizando las otras dificultades que pueden estar enfrentando. Puede ser un tema del frenillo, o que el paladar del bebé sea muy corto y en esos casos se derivan a especialistas específicos para ayudar. 

La mamá debe llevar una dieta saludable, y debe estar muy hidratada para llevar una lactancia exitosa. A muchas les va a dar mucha sed y hambre, porque se le está pasando nutrientes al bebé. Por esta razón se puede comer de todo, siempre y cuando la guagua no muestre señales de alergias. 

¿Qué es y cómo puedo tratar una mastitis?

Hay distintos tipos de mastitis: Están algunas que se pueden manejar desde la casa, mientras que otras requieren atención de especialistas por lo cual es necesario ir a urgencias o a visitar al gine. El indicador es la fiebre, si aparece fiebre leve o sólo algunas horas se puede tratar desde la casa, porque muchas veces sus síntomas son similares a los de una gripe. Para tratar esta mastitis es necesario mantener drenado el pecho todo el tiempo, bajo ninguna circunstancia hay que cortar la lactancia. 

Si aparece fiebre alta o por mucho rato, es importante que vayas a una urgencia para que analicen el virus y se la trate con ayuda médica. 

Heridas en los pechos

Las más comunes suelen darse por un mal acople. En estos casos es necesario arreglar ese acople para evitar la aparición de futuras heridas, y las antiguas sanarán. 

Hay muchos tipos de grietas: más profundas o más superficiales. En mi caso, recomiendo no ponerle nada, ninguna crema ni nada. Lo mejor es dejar los pechos al aire, tratar de espaciar las tomas y recurrir al extractor para dejar sanar esta herida. 

Dar pecho no tiene que doler, al principio puede ser incómodo, y hay que acostumbrarse a esta sensación de succión. Pero si con el tiempo se sigue sintiendo dolor hay que revisar el acople. 

Crisis de lactancia:

Existen 6 crisis de lactancia que se los conoce como “Brotes de crecimiento”. Estos se dan a los 20 días, mes y medio, 3 meses, 6 meses, 1 año y 2 años, dependiendo cuánto se prolongue la lactancia materna. En general las más fuertes son las de los 20 días (probablemente por el desconocimiento de la mamá) y la de los 3 meses (porque la guagua empieza a demandar más porque está en brote de crecimiento). En esta última es normal que el bebé se pelee con el pecho, llore más y se despierte más seguido en las noches. El error más común de las madres es creer que esto se debe a que su leche no lo alimenta lo suficiente y no está satisfecho. Estas crisis son súper normales asi que ¡ánimo! Como llegan se van, en algunos casos apenas se notan, y en otros son muy fuertes, pero todo va a pasar!

Caroline O´Shee

@aldea.mama