10 buenas noticias sobre el Coronavirus

En estos momentos de necesidad de unión emocional a nivel mundial, para superar esta pandemia, América Solidaria, una ONG con más de 17 años de experiencia y trabajo protegiendo a niñ@s en todo América, nos acercó un material para llevar un poco de tranquilidad a todos: 10 buenas noticias sobre el Coronavirus:

Una pandemia implica una transmisión sostenida, eficaz y continua de la enfermedad de forma simultánea en más de tres regiones geográficas distintas. Pero eso no es sinónimo de muerte, pues el término no hace referencia a la letalidad del patógeno sino a su transmisibilidad y extensión geográfica.

Lo que sin dudas hay es una pandemia de miedo: todos los medios de comunicación, varias veces al día, todos los días, en todo el planeta, hablan del coronavirus. Seguimos el goteo de cada uno de los casos en directo. ¡Incluso ha sido noticia de portada que el virus en Brasil ha mutado tres veces!

Hay que informar de lo que está ocurriendo, pero también necesitamos buenas noticias. He aquí diez de ellas.

1.Sabemos quién es: Los primeros casos de sida se describieron en junio de 1981 y se tardó más de dos años en identificar al virus causante de la enfermedad. Los primeros casos de neumonía severa se notificaron en China el 31 de diciembre de 2019 y para el día 7 de enero ya se había identificado el virus.

El genoma estuvo disponible el día 10. Ya sabemos que se trata de un nuevo coronavirus del grupo 2B, de la misma familia que el SARS, por lo que le hemos denominado SARSCoV2. La enfermedad se llama COVID19.

Está emparentado con coronavirus de murciélagos. Los análisis genéticos confirman que tiene un origen natural reciente (entre finales de noviembre y principios de diciembre) y que, aunque los virus viven mutando, su frecuencia de mutación no es muy alta.

2. Sabemos cómo detectarlo: Desde el 13 de enero está disponible para todo el mundo un ensayo de RT-PCR para detectar el virus. En los últimos meses se han perfeccionado este tipo de pruebas y evaluado su sensibilidad y especificidad.

3. En China, donde se originó el virus, la situación ya está mejorando: Las fuertes medidas de control y aislamiento impuestas por China están dando sus frutos. Desde hace ya varias semanas, el número de casos diagnosticados disminuye cada día. 

El martes 07/04, fue el primer día desde que se empezaron a registrar las cifras (en enero), que no se reportó ninguna muerte a causa del virus. En Wuhan -donde se originó el brote- se empezó a permitir a los ciudadanos abandonar el confinamiento impuesto en enero por algunas horas.

4. El 80% de los casos son leves: La enfermedad no causa síntomas o son leves en un 81 % de los casos. En el 14 % restante puede causar neumonía grave y en un 5 % puede llegar a ser crítica o incluso mortal.

5. La gente se cura: Los únicos datos que a veces se muestran en los medios de comunicación son el aumento del número de casos confirmados y el número de fallecimientos, pero la mayoría de la gente infectada se cura. Hay 13 veces más pacientes curados que fallecidos,y la proporción va en aumento.

6. Tiene muy poca incidencia en menores de edad: Sólo el 3 % de los casos ocurre en menores de 20 años, y la mortalidad en menores de 40 años es solo del 0,2 %. En menores los síntomas son tan leves que puede pasar desapercibido. Las personas de mayor riesgo son las mayores de 80 años, en los que el virus alcanza un 14,8% de mortalidad. Estas son las tasas de mortalidad observadas para cada grupo de edad:

  • 0-9 años: –
  • 10-19: 0,2%
  • 20-29: 0,2%
  • 30-39: 0,2%
  • 40-49: 0,4%
  • 50-59: 1,3%
  • 60-69: 3,6%
  • 70-79: 8%
  • 80 o más: 14,8%

7. El virus se inactiva fácilmente: puede ser inactivado de las superficies de forma eficaz con una solución de etanol (alcohol al 62-71 %), peróxido de hidrógeno (agua oxigenada al 0,5 %) o hipoclorito sódico (lejía al 0,1 %), en solo un minuto.
El lavado de manos frecuente con agua y jabón es la manera más eficaz de evitar el contagio.

8. Existen centenares de artículos científicos: Es el momento de la ciencia y la cooperación. En el primer mes ya se podían consultar 164 artículos en PubMed sobre COVID19 o SARSCov2, además de otros tantos disponibles en los repositorios de artículos todavía no revisados por pares (pre-prints). Son trabajos preliminares sobre vacunas, tratamientos, epidemiología, genética y filogenia, diagnóstico y aspectos clínicos. Todos estos artículos están elaborados por cerca de 700 autores repartidos por todo el plantea. Es ciencia en común, compartida y en abierto. En 2003, cuando ocurrió lo del SARS, se tardó más de un año en obtener menos de la mitad de artículos.

9. Ya hay prototipos de vacunas: Nuestra capacidad de diseñar nuevas vacunas es espectacular. Actualmente, unas 40 entidades científicas de todo el mundo, asociadas con grandes empresas, compiten por crear una vacuna contra el virus SARS-COV-2, en una carrera contra el tiempo. Algunas ya han tenido éxito en los ensayos con animales y se preparan para ensayos con humanos. Rusia anunció que está listo para empezar a hacer pruebas de la vacuna contra el virus desde junio. 

10. Hay más de 80 ensayos clínicos con antivirales en curso: Las vacunas son preventivas. Más importante aún son los posibles tratamientos de las personas que ya están enfermas. Ya hay más de 80 ensayos clínicos para analizar tratamientos contra el coronavirus. Se trata de antivirales que se han empleado para otras infecciones, que ya están aprobados y que sabemos que son seguros. 

Un ejemplo a nivel mundial es el Solidarity Trial. De momento son 45 los países que participan en una prueba que el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha calificado de “histórica” porque va a reducir drásticamente el tiempo necesario para tener la evidencia de que un fármaco es eficaz. Debido a la urgencia por tener resultados objetivos, los fármacos que se testarán no han sido escogidos por su potencial final, sino por otros criterios: son fáciles de utilizar desde ya mismo; se conoce su seguridad y perfil de toxicidad; y por último, se ha comprobado que hay un abastecimiento necesario para tratar a millones de personas.


Podríamos decir que nunca hemos estado mejor preparados para combatir una pandemia. Como sociedad podemos aportar quedándonos en casa, para reducir las probabilidades de contagio y así alivianar la carga al sistema de salud. 

Fuente: The conversation