Enfermedades respiratorias y kinesiología respiratoria pediátrica

Virus respiratorio sincicial o VRS

Todos los inviernos llega para quedarse. Suele aparecer entre mayo y septiembre de cada año, y su pick de infecciones es en julio y agosto. Se dice que el 90% de los niñ@s van a presentar su primera infección por VRS antes de los 2 años de edad y lamentablemente no es una virus que genere inmunidad. Si un chiquillo se enferma este año por una neumonía por VRS, por ejemplo, no implica que si el próximo año se ve expuesto al virus, no presente alguna enfermedad respiratoria. 

Este virus es el mayor responsable de las enfermedades respiratorias de las vías aéreas bajas en los niñ@s menores de 2 años( bronquiolitis o neumonía, entre otras). A la vez es el mayor responsable de las infecciones de las vía aéreas superiores en niñ@s mayores de 2 años.

Es importante saber cómo se contagia: Lo hace a través de gotitas, algo que hemos escuchado mucho estos días a causa del Coronavirus. Significa que las gotitas que salen de la vía aérea, tienen como canal de entrada la boca, nariz y ojos. Si estas gotitas además quedaran en alguna superficie, y se entra en contacto con ella y luego se lleva las manos a la cara, ese va a ser el canal de entrada que va a tener el VRS en el cuerpo. ¡El lavado de manos es muy importante para reducir la probabilidad de contagio!

Hay que saber que hay días en los que este virus va a tener mayor carga viral, y serán los días más complicados. Desde el primer día que se presentan los síntomas, al cuarto o quinto día será cuando más carga viral va a tener y donde más complicaciones se pueden producir en los niñ@s. Por eso es importante tener en consideración los signos de alerta para saber en qué casos es necesario llevar a tu hij@ a urgencias. 

¿Cuáles son los signos de alerta para llevar a un niñ@ a la urgencia?

  • Si la guagua está durmiendo y tiene la respiración acelerada.
  • Si presenta retracciones: Esto quiere decir hundimientos de la partes blandas del tórax (entre medio de las costillas, sobre el esternón, sobre la clavícula y sobre la parte baja de las costillas). No es necesario tener retracciones sobre todas estas zonas, con que se presente en una sola, es síntoma de dificultad respiratoria. 
  • Pausas respiratorias o apneas: En estos casos es muy importante llevar al bebé a la urgencia
  • Si presenta cianosis: Es decir una coloración azul/violeta alrededor de la boca (cianosis peribucal)
  • Si presenta quejidos al respirar: Es porque tiene problemas para hacerlo. 
  • Si tiene fiebre sobre 38.5 y no cede ante paracetamol o medidas físicas como desabrigar a la guagua o a los paños fríos, este también es un signo de alerta.
  • Si hay llanto o irritabilidad inconsolable: Nosotros podemos decir “me siento mal”, pero los bebés no lo pueden hacer, y el llanto es su manera de expresar este malestar.  

Es muy importante que si los signos o señales son más leves que los recién mencionados, no se lleve al bebé a la urgencia, sino a una consulta con el pediatra. El servicio de urgencias debe estar disponible y listo para recibir a quienes sí están graves y necesitan una atención oportuna del servicio médico. 

La kinesiología respiratoria se basa en técnicas que se realizan sobre el pecho (tórax) de los niñ@s, que pueden incluir compresiones o vibraciones, todo dependiendo del estado del paciente. El kinesiólogo ausculta al paciente y dependiendo de lo que escucha elige las técnicas a aplicar. Puede pasar que si un paciente está muy obstruido se deban utilizar técnicas que son un poco más lentas, más suaves y sin tanta vibración, porque la idea es sacar el aire que está atrapado y eliminar de a poco la obstrucción bronquial. 

El fin último de la kine es permeabilizar y limpiar la vía aérea. Dependiendo de cada patología, pero se puede perseguir el objetivo de bajar una obstrucción o re expandir algunas partes del pulmón que pueden estar un poco colapsadas.Éstas son algunas de las situaciones más comunes en los niñ@s. 

¿Por qué se realiza la kine? Porque los niñ@s, mientras más chicos, más les cuesta movilizar las secreciones,dado que no tienen una musculatura muy apta como para tener una tos eficiente o para poder movilizar las secreciones por sí solos. Con la kinesiología los ayudamos a limpiar y a botar todo eso, para llegar a que en el transcurso natural de los días, y el desarrollo natural de la sintomatología, el niñ@ ya pueda limpiar su árbol bronquial por sí solo.

Por ejemplo en el caso de una bronquitis, se hace kinesiología no sólo para tratar esta sintomatología, sino también para evitar complicaciones a futuro. Si este niñ@ no tose, no moviliza secreciones, puede derivar en una neumonía. Por eso la idea es ayudarlos y quitarles carga, para que puedan respirar y toser mejor.

Todos los niñ@s lloran y se asustan durante las sesiones, pero no es porque les duela. De primera,durante las técnicas puede parecer que el kinesiólog@ deprime o presiona mucho el tórax de los niñ@s pero éstos son súper elásticos. Con una fuerza muy chiquitita se puede comprimir mucho el tórax, lo cual va a ayudar a limpiar el árbol bronquial. Se entiende que el bebé va a llorar, pero no por dolor, sino por molestia, por la presencia de un extrañ@ que lo aprieta. 

Los recién nacidos no son capaces de eliminar por sí solos la cantidad de secreciones que genera el VRS y puede que se requiera de la técnica de aspiración. A muchos papás los asusta mucho porque se introduce una sonda por la nariz, que llega hasta la faringe, para eliminar las secreciones que se van acumulando en la vía aérea, lo que produce que los bebés lloren mucho, y puede resultar un poco chocante verlo, pero en realidad es una técnica súper necesaria cuando sabes que los niñ@s no tienen una tos efectiva y están llenos de flema.

Gianella Devoto Benitez – Kinesiologa pediátrica