Theraplay: terapia para niños

Cuando los padres acuden al psicólogo, es porque hay algo que les está trayendo sufrimiento o les preocupa respecto a sus hijos, ya sea a nivel conductual, interpersonal o emocional; y que, a pesar de todos los intentos, no han podido observar mejoras en la situación. 

Es una experiencia más común que lo que se piensa en general, sin embargo, sigue siendo muy desconcertante para muchísimos padres.

¿Qué tipo de terapia es la mejor para nuestros hijos?

Existen varios paradigmas y enfoques mediante los cuales se pueden abordar las problemáticas presentadas. No existe una técnica que sea infalible para todas/os, sino que son maneras de trabajar distintas.

Tiempo atrás mi forma de abordar las problemáticas infantiles era similar a la que usualmente encontramos en todas las consultas de psicólogos, la cual, en general, consiste en trabajar primero con los padres y luego, por separado, con los niños.

Sin embargo, con esta metodología en muchas ocasiones me veía estancada. Si bien observaba avances en mis pequeños pacientes, llegaba un momento en el que no seguían progresando.

Pero entonces, conocí Theraplay, una forma de trabajo diferente, y en mi opinión, maravillosa.

Pensemos en los bebés y en los niños durante sus primeros años de vida… ¿Qué necesitan para crecer y aprender a vivir en el mundo?

Podríamos responder enumerando las necesidades básicas (alimentación, higiene, cuidados, etc.), pero más importante que eso, necesitan a sus padres. Esto porque son sus padres quienes le dan el colchoncito (soporte) que necesitan para posteriormente comenzar a relacionarse con su entorno, autorregularse y tener control sobre sí mismos.

Siguiendo este principio fundamental, el objetivo de Theraplay es el de fortalecer y fomentar este vínculo vital. Esto, dado que desde este enfoque se entienden los síntomas como causa de las interacciones que pueden estar sucediendo (o haber sucedido) en esa relación vincular. Es por eso que, en las sesiones de Theraplay, si bien es necesario sostener sesiones con los padres, el trabajo con el niño se hace con la diada Madre/padre-niño/a.

Antes de los 3 años nuestro cerebro no tiene las conexiones neurológicas suficientes para procesar las experiencias vividas y luego racionalizarlas (tarea a cargo de hemisferio izquierdo de nuestro cerebro), por lo que todo lo que nos pasa, tanto positivo como negativo, queda registrado en el hemisferio derecho. En este, todo queda más arraigado a lo emocional, a lo más inconsciente, por lo que, con el tiempo, estas experiencias pueden determinar una forma de funcionar en el mundo.

Tomando en cuenta lo anterior, podemos afirmar que el bebé no presenta la capacidad de autorregularse (en lo que respecta a sus emociones, comportamientos y necesidades), dado que aún no cuenta con la zona cerebral encargada del procesamiento cognitivo.

No obstante, el bebé puede ir aprendiendo a regularse gracias a la co-regulación de sus padres. Es decir, son ellos quienes tienen el rol de regular a los más pequeñitos, tanto frente a sus requerimientos como frente a sus sentimientos y acciones.

Cuando el pequeño es privado de experiencias positivas de vinculación o presenta necesidades tempranas que no han sido satisfechas de manera óptima, se dificulta el desarrollo de la capacidad de autorregulación, el mundo es visto como impredecible y no se logra la sensación de seguridad básica.

En particular esto último, se manifestará en su manera de relacionarse y enfrentar el mundo cuando el niño comience a crecer.

Theraplay promueve el fortalecimiento y la reparación de la relación vincular a través de experiencias lúdicas y no verbales. Las sesiones son dinámicas, divertidas y cercanas, replicando interacciones sanas y protegidas. El objetivo de estos juegos son lograr la sintonía entre ambos, permitir un espacio para contener, apoyar y cuidar al niño, desafiarlo acorde a su edad para ayudarlo a sentirse capaz y fomentar su autoestima y estructurar las sesiones donde es el adulto el responsable, permitiendo que el niño logre disfrutar libremente y se sienta seguro con sus padres.

Desde el Theraplay, se entregan las herramientas para fortalecer la relación entre padres e hijos. Se promueve la conexión, ternura y cuidado, donde el niño se siente reconocido, amado y respetado en la relación con un padre que es contenedor, que está en conexión con sus emociones y que es predecible. Cuando esto se logra, la seguridad y confianza que aparece dentro de las sesiones se va a manifestar también en las otras áreas de la vida del niño.

En el caso de tener dudas, comentarios o querer solicitar hora pueden contactarme a mi celular (+569) 42414737 o enviarme un correo a ps.isidoradelsol@gmail.com