Los 3 errores más comunes de los padres ausentes

Guillermo Cieza,  psicólogo del niño y la familia, nos ayuda a comprender algunos malos comportamientos y errores que comenten muchos de los padres que debido a diferentes factores, deben ausentarse del hogar durante horas.

A continuación, compartimos un artículo de su blog guillermocieza.com con ustedes.

Padres ausentes:

Es indiscutible que los padres tenemos un amor muy grande hacia nuestros hijos; no obstante, en algunas ocasiones ese amor inmenso nos juega una mala pasada y pese a tener muy buenas intenciones, llevamos a cabo malas acciones. Eso suele pasar con algunos de los padres que, por razones de trabajo suelen estar la mayor parte del tiempo fuera de casa y en el intento de compensar esa ausencia, al verse con sus hijos, los engríen, acceden a casi todas sus peticiones, evitan disciplinarlos, etc.

Buen día con todos, en el video blog de hoy te explicaré de qué manera afecta el intentar compensar nuestra ausencia, engriendo y no disciplinando a nuestros hijos, así que, si te interesa esta información, te recomiendo leer hasta el final y/o darle play al video.

Antes de empezar quisiera aclarar 3 puntos:

  • Nosotros los padres, o al menos la gran mayoría, sentimos un amor muy grande hacia nuestros hijos, y siempre vamos a querer lo mejor para ellos, es por esta razón, que cuando cometemos algún error como padres, intentamos compensarlo o corregirlo con alguna acción que nosotros creemos adecuada.
  • Es indiscutible, que la mayoría de nosotros deseamos la felicidad y el bienestar de nuestros hijos.
  • Si bien es cierto podemos tener muy buenas intenciones, no obstante, el hecho de tener buenas intenciones, no es garantía de tomar las acciones más adecuadas.

Muchos padres que están fuera de casa la mayor parte del tiempo, teniendo la intención de compensar de la mejor manera esta ausencia, incurren 3 errores comunes.

Los 3 errores más comunes:

1.- Premiar independientemente de su conducta.

Al llegar a casa traen premios a sus hijos, independientemente de su comportamiento: en muchas ocasiones, el niño se portó mal, y justo ese día le traen un juguete, chocolate, o cualquier otro reforzador, sin percatarse de que esta premiación, reforzará la conducta negativa, volviéndola mucha más frecuente ya que el niño habrá asociado el mal comportamiento con su premio, o habrá aprendido que sus malas conductas no tienen consecuencias, y por lo tanto no aprende a hacerse responsable de sus actos.

2.- No disciplinar

Cuando están en casa, en su afán de pasar buenos momentos con sus hijos, se vuelven permisivos. Permiten cualquier tipo de conducta por parte de sus hijos, sea buena o mala, sin darles ningún tipo de correctivo, inclusive desautorizan a su cónyuge si es que intenta corregir.

Esto también es un error, puesto que, al no corregir las malas conductas, el niño podría aprender que puede hacer todo lo que quiere y que no se hará responsable de su conducta, y es muy peligroso y dañino que alguien crezca creyendo que puede hacer todo lo que quiere sin respetar ni reglas ni a figuras de autoridad, esto, inclusive puede afectarle hasta en el contexto escolar, puesto que si no aprendió a respetar a las figuras de autoridad en casa, es muy probable que traslade esa forma de comportarse al contexto escolar, y tampoco respete y obedezca a las figuras de autoridad en la escuela, que vendrían a ser sus profesores.

3.- Interferir en los buenos hábitos y rutinas de sus hijos.

Interfieren en las rutinas y hábitos enseñados por el padre que está más tiempo en casa; como la hora de ir a dormir, las horas que deben ver tv, horas de videojuegos, etc.

Cuando los padres no están de acuerdo en alguna actividad que deba hacer el hijo; el niño optará por la actividad más fácil y/o placentera. Esto no quiere decir que el niño aprenda a obedecer a uno de los padres. No hay que confundirnos. Aquí lo que aprende el niño es a hacer lo que le conviene; cuando le conviene lo que dice papá, hace lo que dice papá; pero cuando le conviene lo que dice mamá, hace lo que dice mamá, y así no aprenderá a obedecer; sólo aprenderá a hacer lo que quiera. Para que un hijo aprenda a obedecer, a hacerse responsable; ambos padres deben apoyarse respecto a la disciplina, normas, reglas, premiaciones y castigos; entre otras cosas. Caso contrario, repito nuevamente, el niño aprenderá a hacer lo que quiera.

Bien, estos han sido algunos de los errores comunes de algunos padres al momento de compensar su ausencia. Con este videoblog no intento criticar o juzgar a quienes cometen estos errores; nada más lejos de mis intenciones. Sé que todo lo que hacemos nosotros como padres es por el inmenso amor que tenemos a nuestros hijos. Sólo busco ofrecerte información que probablemente te pueda servir.

Bien, con esto terminamos el artículo de hoy. Te hago recordar que esta como todas mis publicaciones jamás reemplazará un proceso de terapia.

Guillermo Cieza es psicólogo y terapeuta infantil, familiar y de pareja dedicado a capacitar a los padres detectar los factores que influyen en las conductas problemáticas de sus hijos, sepan modificarlas, logren obtener y mantener la conducta deseada en ellos mediante una disciplina sana y eficaz. 

Elegir el servicio de cuidado correcto para tus hijos para sobrellevar estos errores es clave, ya tu no estarás ahí siempre. Hay muchas alternativas y es fácil perderse, por lo que te recomendamos ver la guía de servicios de cuidado que armaron nuestros amigos de Alba, para entender todas tus opciones, pros y contras.

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