Mi bebé tiene 3 meses y tenemos crisis con la lactancia

Esta puede ser la crisis de la lactancia más difícil y por la que recurrentemente las madres consultan y pierden su confianza en sí mismas.

María Soledad Allamand, asesora de Lactancia, doula y Educadora Perinatal Lamaze, con referencias de Edulacta España 2015, explica que muchas mamás se sienten angustiadas y no capaces de alimentar a sus bebés. Es, además, la crisis más larga, por lo que es también es la crisis  que más cansa y es más trabajosa de resolver.

¿Qué está ocurriendo?

El bebé ya no quiere tomar tanto pecho ni con tanta frecuencia. Toma, se distrae, pelea, suelta el pecho, en ocasiones lo rechaza y no lo toma a la hora que lo solía hacer, además vemos que nuestro pecho ya no se pone ‘duro’ ni se siente tan lleno como antes. Vamos al pediatra y ya no está engordando como antes, sino que sube menos de peso, sumado a que pareciera que cuando es de noche o cuando está dormido es la única ocasión que sentimos que toma bien o suficiente. Nos volvemos locas de angustia porque pensamos que nuestra leche ya no es suficiente, no lo alimenta o no nos ‘sale’ lo que nuestra guagua necesita.

Pero, ¿qué nos pasa?

Por una parte, esto es obra de la lactancia madura, en la que el cuerpo de la madre se adecua a las necesidades del niño y si antes tenía “disponible” todo el tiempo toda la leche que necesitaba, ahora tiene que “trabajar” un poco más para que la leche salga a la velocidad y al ritmo que él quiere.

“A los tres meses el reflejo de eyección de la leche sucede en aproximadamente 2.2 minutos, por lo que el niño debe aprender a tener ‘paciencia’ a que esto suceda, por lo mismo en un inicio llora, rabea, muerde, patalea y pelea con el pecho, se suelta, toma poco etc.

Esto sumado a que además, está más grande y se distrae, porque ahora su agudeza visual, auditiva y sensorial es superior que hace algunas semanas y se distrae hasta con una mosca”.

La asesora en lactancia afirma que “las mamás se ponen nerviosas porque además de todo los pechos ya no se llenan como antes, algunas no sienten “la bajada de la leche” y “nuestra guagua pareciera que en el día no tomara nada de pecho y por el contrario, por la noche, parece un ternerito prendido a la pechuga haciendo tomas largas y efectivas”,

¿Qué hacer?

Sole Allamand quien también es Doula otorga las siguientes recomendaciones:

  • Ten mucha paciencia y amor para con tu criatura.
  • Si el bebe está bien en peso, en estatura, tiene una curva normal, hay que seguir y tener calma.
  • Ofrecerle el pecho cada vez que lo pida, incluso extraerse en el día si es que el bebé se salta tomas (para estimular la glándula) y darle de mamar en un lugar quieto sin distracciones ni ruidos.
  • Aprovechar las tomas nocturnas, en la oscuridad de la noche y en la intimidad que se genera solo entre madre e hijo.

Con los días el bebé aprenderá a que tiene que esperar para que salga la leche como él quiere y la mamá tomará confianza que su bebé está creciendo y que va de a poco adecuándose a los cambios. La especialista debe recomienda consultar siempre con una asesora de lactancia o con el pediatra si se tienen miedo o dudas.

¿Qué se debe evitar hacer?

    • Angustiarse demasiado.
    • Darle agua en vez del pecho.
  • Ponerle “horarios” o hacerlo esperar “para que tenga hambre”.

La especialista es enfática al señalar que si el bebé no está bajo peso y su curva está bien, no se le debe dar fórmula artificial, ya que eso lo único que hará será confundirlo.

“No debes escuchar todos los comentarios, ni seguir todos los consejos, ni comparar a tu bebé con otros, tu bebé es único, tu eres única y tu lactancia también”, aconseja finalmente la especialista.

María Soledad Allamand, asesora de Lactancia, Doula y Educadora Perinatal Lamaze y con referecias de Edulacta España 2015 aportó información valiosa para este artículo. Puedes contactarla a través de su correo:  Solealla@hotmail.com o a través de su Facebook: Jugar Contigo Play & Music

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