Crisis de lactancia o brotes de crecimiento

Después que el bebé nace y hasta las 6 semanas de vida, empieza el proceso de inicio y continuación de la lactancia para alcanzar niveles óptimos de producción.

La AEP (Asociación Española de Pediatría) asegura que el bebé necesita mamar muy a menudo, esto puede variar de 8 a 10 veces en un periodo de 24 horas para los niños a término, y para los prematuros de 10 a 12 veces, logrando el vaciamiento de las mamas para que se produzca un estímulo efectivo.

Paulatinamente se alcanza un ritmo más pausado en las tomas con episodios intercurrentes de mayor demanda por parte del bebé. Este fenómeno permite adecuar la producción de la madre a las necesidades del niño.

¿Qué pasa a las 3 semanas, al mes y medio y a los 3 meses que muchos bebés tienen unos días “raros”?

María Soledad Allamand, asesora de Lactancia, explica que mientras más succión se tiene por parte del bebé, mayor producción de leche se obtiene, y que en ocasiones y en algunos niños se producen “brotes o crisis de lactancia” que se caracterizan porque el bebé está más inquieto, llora más, no parece estar cómodo mamando o que no queda satisfecho.

“Las crisis de lactancia suceden en la mayoría de los casos en edades similares, (3 semanas, 6 semanas y 12 semanas) pero esto puede variar también en el tamaño y el peso de nacimiento, por lo que no siempre es una regla.

¿Por qué sucede? 

Sucede porque el bebé empieza a crecer, su estomago crece, su musculatura se hace más fuerte y succiona con mayor poder, por lo que quiere que la leche le salga en mayor cantidad y con más rapidez. Y porque además la lactancia cambia en la composición y la forma de la extracción de la leche.

La especialista también indica que cuando se inicia el proceso de lactancia, la mamá siempre tiene “disponible” la cantidad de leche que el bebé necesita y que cuando el bebé crece el cuerpo es “inteligente y va a producir lo necesario para el bebé.

¿Qué hacer y qué no?

 3 semanas

Maria Soledad Allamand indica que se puede observar que la guagua después de parecer estar satisfecha con el pecho, pasa a querer mamar todo el tiempo, con intervalos de una hora, o que mama demasiado y vomita y que aun así quiere seguir mamando.

La también Doula, recomienda tener mucha paciencia. “Serán 2 o 3 días agotadores, pero para que logremos la producción que nuestra guagua quiere, debemos darle pecho a libre demanda y tan seguido como quiera, luego de ese tiempo empezará a regularizarse por sí solo, pasa rápido pero se debe tener calma y confianza en ti”, manifiesta.

 6 semanas

Comúnmente durante este periodo ocurre la llamada “segunda crisis” y la leche se adapta a los nuevo requerimientos del bebé. “Deja de ser tan dulce como en un inicio, por lo mismo el bebé debe acostumbrarse al nuevo sabor y a regular la cantidad de leche que quiere que le salga y él sabe perfectamente cómo hacerlo.

La especialista recomienda de nuevo la libre demanda, cambiar las posiciones en las que se amamanta al bebé, cantar estar en un lugar con silencio y no dar pecho con ruidos como del televisor o de personas alrededor.

12 semanas

Esta puede ser la más difícil y notoria y por las que muchas mamas pueden perder la confianza en sí mismas.

¿Qué ocurre?

El bebé ya no quiere tomar tanto ni con tanta frecuencia. Toma, se distrae, pelea, suelta el pecho, en ocasiones lo rechaza y no lo toma a la hora que lo solía hacer. “Además vemos que nuestro pecho ya no se pone “duro” ni se siente tan lleno como antes.

Además, vamos al pediatra y ya no está engordando como antes, sino que sube menos de peso, sumado a que pareciera que cuando es de noche o cuando está dormido es la única ocasión que sentimos que toma bien o suficiente. Y para peor,  lo que teníamos grabado con sangre, que era que ‘entre más caquita hiciera, más come’, empieza a hacer caca con menos frecuencia.

Tu bebé aprenderá a que tiene que esperar, que la leche está ahí, no se ha ido a ninguna parte  y tú por otra parte, aprenderás, que lo que antes le tomaba 20 minutos en extraer, hoy tarda solo 3 o 5 minutos que tu bebé solo está creciendo y que está adecuándose a los cambios.

Consulta siempre con una asesora de lactancia o con un pediatra amigo de la lactancia materna, si tienes miedos o dudas.

¿Qué no hacer?

  • Angustiarse demasiado.
  • Ofrecerle agua en vez de pecho.

No debes escuchar todos los comentarios, ni seguir todos los consejos, ni comparar a tu bebé con otros, tu bebé es único, tu eres única y tu lactancia también”, aconseja la especialista.

María Soledad Allamand, asesora de Lactancia, Doula y Educadora Perinatal Lamaze y con referecias de Edulacta España 2015 aportó información valiosa para este artículo. Puedes contactarla a través de su correo:  Solealla@hotmail.com o a través de su Facebook: Jugar Contigo Play & Music

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