¡Ayuda a los niños a manejar el estrés!

En los trastornos de ansiedad interactúan diversos factores, tanto biológicos como personales y ambientales.

Las personas más cercanas a un niño (padres, cuidadores y educadores), tienen un papel primordial en prevenir algún posible trastorno de este tipo, por ejemplo, disminuyendo el impacto de alguna situación puntual que pueda ser estresante para el niño y por ende, generarle algún problema de ansiedad.

La mayoría de las veces, los niños no tienen los recursos suficientes para afrontar de manera adecuada algún acontecimiento estresante (o incluso traumático). Es por esto que las personas próximas a los pequeños deben motivar las conversaciones donde se les permita expresar sus preocupaciones, sentimientos, dudas y miedos cuando ellos quieran y no cuando el adulto lo obligue.

Es importante que los adultos actuemos como modelo de conducta, expresando nuestros sentimientos y mostrando de forma positiva cómo afrontamos nuestros propios problemas; debe generar instancias de juego donde se exponga alguna situación “incomoda” y actuar según cómo sería la forma indicada de reaccionar.

Hay que entender que los niños son niños, y que por lo tanto, acontecimientos que pueden significar importantes para ellos, no deben ser disminuidos por los adultos (una pelea con un amigo, una mala nota, etc.).

Para que los pequeños puedan afrontar mejor las situaciones estresantes, es importante que tengan una buena autoestima, pues así son capaces de ver la solución de un problema, y si no la ven, tendrán al menos la esperanza de luchar para lograrlo.

Para ello, es primordial demostrar un amor incondicional desde los padres (aceptarlos sin condiciones, que sea querido por lo que es y no por lo que hacen, demostrarle que su preocupación también es nuestra, que estamos orgullosos de ellos y que aceptamos sus virtudes y defectos).  Es bueno también no olvidar que es importante  corregirlos si hacen algo mal, pero siempre desde lo que hicieron (no desde lo que son); por ejemplo “Está mal que hayas pegado…” y no “¡eres un agresivo!”…

Así como se les corrige, también hay que celebrarles lo que hace bien; no exigir perfección ni eficacia, sino buenos resultados… ¡sé paciente!

Lo más importante de todo es que las personas que son más cercanas a los pequeños, mantengan una comunicación constante y se informen mutuamente cuando se presente alguna situación o problema. Ojalá se busquen en conjunto posibles soluciones, de manera de aunar criterios y así todos trabajen alineados.

Estar alineado con la persona que cuida de tus hijos sobre este tema es fundamental para hacerlo con éxito, ya tu no estarás ahí siempre. Hay muchas alternativas y es fácil perderse, por lo que te recomendamos ver la guía de servicios de cuidado que armaron nuestros amigos de Alba, para entender todas tus opciones, pros y contras.

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