Menos smartphones, más pasto

Pasé mi niñez en los 80’s y debo decir que mi vida era simple y muy entretenida. Pasaba las tardes completas jugando con mis amigos del pasaje, andando en bicicleta, formando clubes y jugando al ring raja (en ese entonces un juego “maldadoso” y hasta “adrenalínico”).

Ahora que soy mamá, me doy cuenta que la niñez de mis hijos distan muchísimo de lo que yo viví. La tecnología ha avanzado un montón, pero a su vez, ésta se está transformando (en algunos casos) en una piedra de tope para el desarrollo de los niños al usarla sin mayor control.

Con mucha tristeza veo a niñitos que habiendo otros cerca, prefieren estar jugando en los smartphones de sus padres o en sus tablets (Sí, sus propios tablets!). Si fuera madre de esos niños, haría lo posible porque estuvieran en el patio corriendo, ensuciándose, creando cosas… socializando

Actualmente, los niños tienen menos tiempo para jugar y, si lo hacen, comparten menos tiempo de juego con otros niños, ya que muchos padres están convencidos que los juguetes y aparatos electrónicos son útiles para entretener, divertir, aprender y compartir.

No quiero deprimir a las mamis o papis que leen este artículo, sino más bien aportar un granito de arena para que volvamos a lo de antes. Los niños deben salir a jugar y aprender a  ABURRIRSE… Sí, leyeron bien, aburrirse es el punto de partida para echar a volar la imaginación de los niños. Si tu hijo está aburrido, no le pases el tablet o lo dejes viendo tv toda la tarde… deja que se tome un tiempo y que idee cómo poder divertirse por sí mismo con los elementos que tiene a su alcance.

Una excelente manera de no aburrirse es a través de la actividad física, ya que les ayudará a tener un óptimo desarrollo psicomotriz (estimulará la coordinación gruesa), favorecerá sus habilidades sociales (trabajo en equipo, liderazgo, empatía) y propiciará un buen estado físico, lejano del sedentarismo y la obesidad.

Y si continúa el aburrimiento, nada mejor que hacer un paseo, hacer juegos al aire libre o si no es posible salir, hacer actividades en casa… comenzar a “desenchufarlos y desinstalarlos” del sofá. Y para eso, tengo unos buenos tips para compartirles:

  • Lo primero que debemos tener en cuenta es que nosotros, los padres, somos el primer referente para nuestros hijos, por lo tanto debemos ser los primeros en dejar los aparatos tecnológicos de lado si deseamos que los niños hagan lo mismo
  • Por otra parte, no podemos ir contra la tecnología ni sus avances. Tampoco podemos volvernos talibanes y volver a nuestros niños “analfabetos digitales”. Sin embargo, una buena manera de mantener la tecnología bajo control es fijando horarios y  tiempos limitados para usar el smartphone, tablet o incluso la tv (y siempre, siempre monitorear lo que están viendo y/o jugando)
  • Pueden organizar un paseo por los alrededores o una excursión con los amigos, primos o hermanos y que todos los niños vayan con algún smartphone o cámara fotográfica y saquen fotos de un tema especial.
  • Hacer un picnic y llevar juegos en el que participe la familia completa: fútbol, freezbees, volleyball e incluso un improvisado bowling puede ser una buena forma de moverse, activarse y compartir.
  • Si el clima no acompaña y hay varios niños en casa, consigue juegos de mesa (nunca sufrirán de cortes de batería o de energía).

Así mamás y papás, recuerden siempre que el juego es una actividad propia del ser humano y que ha demostrado ser una valiosa experiencia de aprendizaje, de desarrollo neuronal y de habilidades sociales, mejor aún si se hace al aire libre y en familia… ¿Qué esperan entonces?
Otros temas que te pueden interesar: