¿Cómo envolver a mi bebé con una manta?

Sea invierno, otoño, primavera o verano, siempre son bienvenidas, útiles y necesarias las mantas para bebés.

Cuando los bebés nacen se enfrentan a todo un mundo nuevo, y uno de los primeros grandes cambios es el dejar el saquito maternal, y migrar hacia la mantita.

Son ideales para recordarle a los bebés la sensación de estar en el útero materno y hacer menos brusco el paso del vientre al mundo exterior. Además, especialistas han señalado que esta práctica posee también los siguientes beneficios:

  • Evita que los reflejos (movimientos o “saltos”) del bebé lo despierten cuando duerme.
  • Alivia los cólicos de los pequeñitos al mantener su cuerpo tibio y apretadito.
  • Al brindarle abrigo al bebé apacigua el brusco cambio del útero al exterior.
  • Regula la temperatura corporal del bebé durante sus primeros días, manteniéndolo tibio.
  • Evita que el bebé se resfríe por bruscos cambios de temperatura.

Pero ¿cómo envolver de forma correcta al bebé para no dañar su delicado cuerpo y lograr que se sienta cómodo en una manta?
Te dejamos una guía paso a paso para conseguir arropar a tu bebé de la manera más beneficiosa y cómoda posible:

  1. Extender la manta en una superficie plana y colocar al bebé sobre ella dejando su cabeza fuera de la cobija.
  2. Tomar la esquina izquierda superior de la manta, pasarla sobre el brazo izquierdo del bebé, cruzarla por debajo del brazo derecho y terminar en la espalda.
  3. Tomar la esquina derecha superior de la manta, pasarla sobre el brazo derecho del bebé y rodear hasta terminar en la espalda.
  4. Doblar lo que reste de manta en el lado inferior (sin apretar para dejar espacio libre al movimiento de pies y piernas) por detrás de las piernas del bebé en dirección hacia su espalda.

El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos recomienda y recuerda a los padres no sobrecobijar a sus bebés, ya que envolverlos de forma exagerada con muchas mantas y mucha fuerza aumenta las posibilidades de muerte súbita en los pequeñitos.

Sin desmerecer los beneficios que tiene envolver a los bebés en una manta, Blanca García, educadora de párvulos y diplomada en Apego Seguro, advierte que aunque los bebés se sientan cómodos envueltos en sus manta, los padres no deben abusar de ello, es decir, aunque la manta entregue abrigo y comodidad al recién nacido, éste calor no se compara al calor que recibe el bebé al contacto con su madre.

Visto desde el punto de vista de la teoría del apego, las mantas, cobijas, cunas y más, al ser objetos inertes no podrán responder ante todas las señales y necesidades de bebé, explica Blanca.

En conclusión lo ideal es abrigar a los bebés y protegerlos con mantas en sus primeros días de nacido (pero no durante mucho tiempo, ya que también necesita contacto y abrigo con la madre), al salir de paseo o al sacarlos fuera de casa y así disfrutar de los beneficios de las mantas para bebés. Existe además la posibilidad de que el bebé se encante con alguna de sus cobijas y la haga su manta preferida.

Blanca García, educadora de párvulos y diplomada en Apego Seguro entregó información para desarrollar este artículo. Puedes encontrar a Blanca García en www.crianzaenflor.cl

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