10 cosas que un hombre aprende al ser padre de una niña

Convertirse en padre es uno de los mayores retos a los que se enfrenta un hombre, pero este desafío es aún mayor cuando se es padre de una niña. En la actualidad, existen millones de libros que informan sobre la paternidad, cómo ser un mejor padre y sobrevivir a cada etapa, pero nunca te enseñan todas esas experiencias, emociones y sentimientos que se sienten al convertirse en papá de una niña.

A continuación algunas experiencias y conocimientos adquiridos mientras un hombre es padre de una niña:

  • Hacer peinados no es tan fácil como se ve

La práctica hace al maestro, y esto es muy válido en este caso. Muchas veces los papás se encuentran en esta circunstancia sin saber bien qué hacer; coletas arriba, laterales, trenzas son algunas de las especialidades que muchos papás logran dominar; ¡y no son tan díficiles!

  • Un niño y una niña pueden ser amigos

Atrás queda el pensamiento contrario. Primero el papá y la niña se vuelven mejores amigos, y al ver a su hija jugando con sus amigos del jardín hace que toda mala idea desaparezca, y se disfruta ver la relación natural y bonita que hay entre ellos. OJO: este sentimiento dura hasta que la niña pronuncie: “Papá, me gusta Pedrito”.

  • Lo importante es participar

Esa competitividad que los hombres siempre tienen presente, queda olvidada porque la mayoría de la niñas juegan para divertirse. Jugar sin la presión de una victoria, es mucho más relajante.

  • Ser un príncipe azul

Nada más emocionante para un hombre que la mirada de su hija cuando él abraza, besa y hace reír a su mamá. Las niñas se fijan en cómo trata a su mamá y solo pueden pensar: “Yo también quiero un príncipe azul para mí”

  • Convertirse en todo un superhéroe

Ser esa persona con la que hacen esas travesuras que con nadie más hacen, ser con quien bailan así sea sobre sus pies, quien la enseña a que más allá de ser bonita, es inteligente; y sobre todo, quien la abraza y la besa en los momentos que más lo necesita.

  • Explicar la anatomía de un hombre y una mujer

Están acostumbrados a bañarse juntos, o tal vez un día por accidente, la pequeña ve a su papá desnudo, y se interesa por preguntar por qué tiene “eso” distinto a ella.

  • Pintar las uñas puede ser muy divertido

Sí las uñas, esa parte del cuerpo que los hombres solo recuerdan cuando se dan un golpe. Pues resulta que pintárselas como lo hace mamá lo eleva en la escala de padres. Y atención que escoger el color es todo un tema: que combine con la pulsera o con la ropa es fundamental.

Y sin imaginarlo, jugar con maquillaje, a la hora del té y a los disfraces con la ropa de mamá.

  • Los besos y abrazos se regalan a toda hora

Incluyendo los “te quiero”, no tienen que ser a la hora de ir a la cama. Para las niñas cualquier momento es un buen momento para abrazar y besar a su papá.
Si bien hay muchas niñas que prefieren colores distintos al rosado, ensucian más su ropa, sufren más accidentes y golpes por exponerse más en los juegos, disfrutan de juegos de construcción, manejar autos control remoto o el deporte, les aburren las muñecas, no manifiestan mayor preocupación por su aspecto físico tal como lo explica Mónica López Hernando, psicóloga clínica, terapeuta familiar y de pareja, especialista en psicología positiva, no podemos negar que la dulzura y amor que salen de una pequeña, enloquece a cualquier padre.
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