El estrógeno en el embarazo

El cuerpo de la mujer sufre muchos cambios durante el embarazo, con el fin de prepararse para albergar y alimentar al bebé durante varios meses. Las alteraciones hormonales son los principales encargados de llevar a cabo estas transformaciones, siendo el estrógeno quien juega un papel fundamental.

Existen tres tipos de estrógeno: estrona, que tiene funciones en la preparación de la ovulación, estradiol, encargado de regular el ciclo menstrual, y estriol, liberado por las mujeres embarazadas y que aumenta casi mil veces su volumen normal en el último trimestre de embarazo.

Algunas funciones del estrógeno durante el embarazo:

  • Estimular el crecimiento del útero para albergar al bebé.
  • Dilatar los músculos del abdomen y la vagina para el nacimiento del bebé.
  • Crecimiento de los pechos y producción de leche.
  • Aumento del flujo sanguíneo para administrar nutrientes al bebé.

Aunque el aumento en los niveles de estrógeno es normal, un aumento excesivo puede ser nocivo para el bebé. Esto puede ser provocado por algunos alimentos, por lo que las mujeres deben tener más en consideración lo que comen.

Diversas investigaciones han determinado que el alto consumo de soya, almendras, manzanas, cerezas, ciruelas, granadas, apio, berenjenas, pimientos, tomates, remolacha, arroz integral, trigo, cebada o avena, podrían provocar el crecimiento de esta hormona.

Esto no significa que las mujeres deban dejar de consumir estos alimentos, pero si deben moderar su ingesta para evitar aumentar drásticamente los niveles de estrógeno.

Y aunque no tenga incidencia directa sobre la gestación y nacimiento del bebé, puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama.

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