Piojos: prevención y tratamiento

Cuando comienzan las clases el peligro de los piojos se hace inminente en los niños.

Utilizar algunas técnicas de prevención puede ayudar a los papás a ahorrarse más de un dolor de cabeza, y mantendrá a los niños seguros de esta molesta situación.

Si bien no se pueden prevenir al 100%, hay alternativas que pueden disminuir las probabilidades de contagio en los niños:

  • Mantener un cabello limpio. Utilizar acondicionador, lo que dificulta la fijación de los piojos en el pelo.
  • Peinar el pelo a diario.
  • Revisar el cabello periódicamente, especialmente si la niña o el niño se rasca la cabeza.
  • Si se sabe de alguien que ya tenga piojos, evitar el contacto. Recordar que los piojos se pueden contagiar hasta una distancia de 30 centímetros.
  • No compartir objetos personales como peinetas, collets, pinches o tallas.
  • Mantener el pelo corto, o en un moño, en el caso de las mujeres.
  • No usar productos para erradicar piojos, a menos que la niña o niño esté contagiado. Su uso a sobremanera puede causar efectos secundarios.

El tratamiento no es tan complejo, pero hay que dedicarse para erradicar completamente el contagio:

  • Cortar el pelo, para reducir la superficie de contacto
  • Pasar el peine fino –ojalá metálico– periódicamente para arrastrar con él piojos y liendres, sobre todo después de haber aplicado el champú de tratamiento. Se debe tener cuidado con su uso, pues a largo plazo puede tener efectos secundarios, como alergias

Tan importante como prevenir es llevar el tratamiento a cabo como corresponde, para así terminar con la infección. Hay que recordar mantener un contacto directo con el jardín o colegio, para estar atento sobre posibles contagios.