Estimulación en niños con Síndrome de Down

Lo más importante a la hora de estimular a un niño con Síndrome de Down es adaptar las actividades a sus capacidades, realizándolas de forma sistemática, y utilizando aspectos concretos, sin presionarlo para no generarle estrés.

Una atención temprana lo beneficiará a futuro, junto con la integración plena a la familia.

Si bien, en términos generales instruirlos puede tornarse un poco más difícil, muchos de ellos tienen muy buena memoria y logran aprender a leer, escribir, sumar y restar sin problemas.

Actividades para estimular a un niño con Síndrome de Down:

  • Fijación y el seguimiento visual: mostrándole objetos de diferentes colores, tamaños, logrando que fije su mirada en ellos.
  • Percepción auditiva: a través de objetos que tengan sonidos agradables y diferentes.
  • Coordinación visomotora: poner los objetos a diferentes distancias del niño, para que los recoja personalmente. Mientras va creciendo van aumentando las distancias.
  • Ejercitación auditiva y rítmica: a través de canciones, melodías con tiempos más rápidos y otros más lentos, tocar algún instrumento de percusión como un pandero, imitando sonidos de diferentes objetos u animales, o repetir una poesía.
  • Ejercitación antes de caminar: darle un pequeño masaje en el cuerpo, para luego ponerlo en un corral o andador que le ayude a desplazarse.
  • Equilibrio: caminar junto a una línea trazada en el suelo, hacer una especie de pista de obstáculos con botellas y otros elementos reciclables.
  • Ejercicios de motricidad fina: cortar y arrugar papeles, tocar algún instrumento como un piano, armar y desarmar rompecabezas de mínimo 10 piezas, recortar utilizando tijeras, etc.

Estas son solo algunas ideas para estimular a un niño con Síndrome de Down.

Las posibilidades son infinitas y todo depende de la creatividad de los padres, pero lo más importante es contar con paciencia y tiempo.