Alergia en los niños, ¿cómo controlarla?

Las alergias son una respuesta del sistema inmunológico frente a algún alérgeno. Estos pueden ser alimentarios, picaduras de insectos, polen, moho, caspa de mascotas, cucarachas, medicamentos, y sustancias químicas.

La clave para controlar las reacciones que estos pueden provocar en un niño es identificar adecuadamente qué es lo que las han provocado.

Algunos de los síntomas más comunes de las alergias son tos, urticaria, sarpullidos, conjuntivitis, lagrimeo de los ojos, dificultad para respirar, secreción nasal, hinchazón en el rostro o la garganta, entre otros.

Hay que tener cuidado con aquellos alérgenos, especialmente alimentarios, que puedan provocar una anafilaxia (respuesta extrema e intensa del cuerpo a un alérgeno).

¿Cómo controlar las alergias?

El control de las alergias es directamente proporcional al ambiente en el que está el niño, por lo tanto, la exposición a estos es lo que se debe cuidar.

Sí ha visto una reacción y no sabe a qué se debe, un pediatra podrá ayudarlo a identificar más certeramente cuál es el problema. Para ello se realizan diversos exámenes, como pruebas de reacción cutánea, análisis de sangre, radiografías, y exámenes de esfuerzo o de resistencia pulmonar.

Dependiendo de los resultados, lo más probable es que su hijo deba tomar algún medicamento para mitigar las molestias de la alergia. Estos pueden ser pastillas, inhaladores, cremas o lociones, los que deben ser administrados cuando corresponda.

En caso de que sea una alergia grave se le puede recetar medicina inyectable, para así detener los síntomas. También hay que tener en cuenta la suspensión de ciertos alimentos, por lo que es imprescindible leer bien la información nutricional de lo que consuma su hijo.

Muchos niños superan las alergias con el tiempo, mientras que otros deberán consumir algún medicamento siempre. Lo importante es, que si se trata de un problema importante, los familiares o amigos estén informados al respecto.