Por qué es importante fomentar la lectura

La lectura es un hábito que se forma desde pequeños. Aun cuando el niño es tan sólo un recién nacido, leerles un cuento cada noche les permite sentir la cercanía con sus padres, además de entender las diferentes entonaciones.

A través de esta actividad, el bebé aprende a relacionar una de las cosas que más ama, que es la voz de sus padres, con los libros. El primer paso para interesar a un niño en la lectura, es leerles un cuento desde que son muy pequeños.

Los bebés que están expuestos a este tipo de actividades disfrutarán más de la lectura cuando sean mayores y por lo tanto tendrán un mejor desempeño escolar.

Algunos tips para comenzar son:

  • Ser breve: los bebés pueden poner atención por periodos muy cortos de 10 a 15 minutos, una o dos veces al día.
  • Escoger literatura adecuada: al comienzo está bien leer algo que los padres disfruten, pero más adelante es una buena idea cambiar por libros de páginas gruesas, con colores, texturas e imágenes que les llamen la atención.
  • Repetir: al leer la misma historia una y otra vez, eventualmente el bebé entenderá cuándo debe reír o emocionarse de acuerdo a las inflexiones en la voz.
  • No importa si no se sigue el texto al pie de la letra. Hacer pausa para preguntar o hacer comentarios acerca de los dibujos es una buena idea, aunque el niño no entienda aún.

Los bebés más pequeños no comprenderán el sentido de lo que se les está leyendo, pero sí pueden fijarse en los dibujos, sobre todo en los colores brillantes y las caras.

Entre los cuatro y los seis meses, comienzan a mostrar más atención en los libros y lo hacen tomándolos, dando vuelta varias páginas a la vez e incluso llevándoselos a la boca.

Ya hacia el año de edad, el niño comienza a entender el contenido del texto y relaciona los dibujos con objetos de la vida real.