Salud sexual y reproductiva en la adolescencia

De acuerdo a los datos entregados por la Organización de Estados Americanos (OEA), el 24.5% del total de la población de las Américas son jóvenes y hoy en día, gran parte de ellos son sexualmente activos.

La sexualidad es un acto social y es considerada como un aprendizaje que adquiere especial importancia durante los años de adolescencia. Esto se debe a que los jóvenes están viviendo un proceso de autoconocimiento y de cambios en sus cuerpos, emociones y en el cómo se relacionan con los demás.

En este periodo, ellos viven una serie de ajustes sociales, desde cómo se enfrentan al trato paterno,  la relación con sus pares, entre otros. Muchas de las conductas que aprenden en este periodo de su vida, determinarán cómo se desenvolverán en sociedad durante su adultez.

De niño a adulto

Teniendo en cuenta que el 71% de la población juvenil asegura que es sexualmente activa, la sexual y reproductiva no ocupa un lugar  importante dentro de las preocupaciones de los adolescentes.

De acuerdo al INJUV, el 88% de los jóvenes sexualmente activos admite haber utilizado algún medio de control y protección en su última relación sexual, un 16% más que en el año 2006, siendo el condón y la píldora anticonceptiva, los más populares.

Una educación certera y oportuna es clave para mejorar sus conductas, además de ser esencial para crear conciencia acerca de los riesgos que existen  de contraer alguna Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS).

Ya sea en la casa, colegio o sistema público de salud, es vital que los adolescentes entiendan los riesgos y consecuencias de comenzar su vida sexual.