La evolución del sueño infantil y su importancia

El sueño de los niños es más que la hora en que los padres pueden descansar y tener un tiempo para ellos.

Esta importante actividad es la responsable de regular el organismo y es el momento en que los niños asimilan lo que aprendieron durante el día, maduran y manifiestan algunas horas de independencia de sus padres.

Mes a mes

De acuerdo a lo que postula la doctora Rosa Jové, Psicóloga infantil, en su libro “Dormir sin lágrimas”, el sueño es algo que se va alcanzando de manera gradual.

Desde los 0 a los 3 meses, el ciclo de sueño de los bebés es corto durando cerca de una hora, a diferencia de los adultos.

A partir del cuarto mes, ya se puede contar con una rutina un poco más clara y predecible. Es decir que los bebés logran hacer una diferencia entre el día y la noche, pudiendo dormir por periodos más largos durante la noche.

Entre los 8 meses y los 2 años, el niño ya presenta todas las fases del sueño, reduciendo sus horas de dormir y acercándose a los adultos. En el caso de aquellos niños que aún despiertan en esta etapa, según la doctora Jové, se debe a la angustia de la separación de sus padres, o bien por la salida de los dientes o nuevos conocimientos.

Ya más grandes, cerca de los 3 a los 6 años, el sueño de los niños está configurado exactamente igual que el de los adultos. Cerca de los 5 años, la mayoría de ellos son capaces de dormir de un tirón durante la noche.