Cuidado de la piel en niños y bebés

Durante los primeros años de vida, la piel de los niños aún no ha sido pigmentada por el sol, por lo tanto, tienen menor protección contra los Rayos UV.

Por esta razón, es muy importante saber cómo y desde cuándo protegerlos de la exposición al sol.

La Dra. Paula Muñoz, dermatóloga Infantil, asegura que hay una mayor relación superficie – volumen, es decir, los productos que se aplican directamente en la piel se absorben más fácilmente y pueden causar reacciones tóxicas o alérgicas.

Por esto, no es aconsejable usar protectores solares antes de los seis meses de edad.

Cuando un niño queda con la piel roja después de permanecer por un período prolongado al sol, significa que tuvo una quemadura solar. Para reconocer si es leve o grave, existen algunas manifestaciones:

  • Quemadura leve: la piel se torna roja, en algunos casos con ampollas y mucho ardor en aquellas quemaduras más intensas. Estos signos aparecen unas horas después de la exposición al sol y permanecen por algunos unos días.
  • Quemadura grave: presenta fiebre y compromiso del estado general con síntomas como mareos, fatiga o deshidratación, malestares que duran por algunos días.

¿Cómo protegerlos?

  •  Se recomienda realizar actividades al aire libre antes de las 11 y después de las 16 horas.
  • Vestir a los niños adecuadamente, intentando cubrir la mayor parte del cuerpo.
  • Usar sombrero de ala ancha (seis centímetros), anteojos de sol con filtro y preferir la sombra. En playas o piscinas es necesario el uso de quitasol.
  • Complementar estas medidas con el uso de protectores solares.

Es importante tener precaución con las pieles más blancas, asociadas a niños rubios o colorines y de ojos claros. “Estos pequeños tienen más riesgo de presentar quemaduras, ya que tienen la piel más sensible”, explica la Dra. Muñoz.

Para obtener un buen resultado, los fotoprotectores deben aplicarse media hora antes de la exposición y luego cada tres horas, ya que suelen perder su efecto tras la sudoración y la inmersión en el agua.

“Los niños tienen que usar fotoprotectores físicos o minerales -con micropigmentos-, que no contienen químicos. Se indican desde los seis meses. A pesar de usar protector solar, los lactantes menores de dos años no deberían ser expuestos al sol”, enfatiza la especialista.

La doctora Paula Muñoz, dermatóloga infantil de Clínica Santa María aportó información valiosa para desarrollar este artículo.
 Otros temas que te pueden interesar: