¿Qué es el sufrimiento fetal?

El sufrimiento fetal agudo es un estado que altera la fisiología fetal antes o durante el parto, donde la muerte o la aparición de lesiones permanentes en los tejidos cerebrales en el bebé por nacer resultan altamente probables.

Por lo general, es causado por un déficit de oxígeno que recibe el bebé y suele deberse a una lesión en la placenta de la mamá o a un problema circulatorio que altera la calidad o la cantidad de sangre que intercambia con su hijo.

Esta complicación resulta común cuando hay crecimiento intrauterino retardado, algún problema con el cordón umbilical, cuando la futura mamá sufre de hipertensión arterial o diabetes y puede ser vista por el doctor a través del monitor, cuando la frecuencia cardiaca se altera durante el seguimiento del parto.

Los signos y síntomas de sufrimiento fetal incluyen:

  • Disminución del movimiento fetal sentido por la madre.
  • La aparición de meconio en el líquido amniótico.
  • Signos cardiotocográficos.
  • Señales bioquímicas, evaluadas por la toma de una pequeña muestra de sangre del bebé a través del cuello uterino abierto en el trabajo de parto.
  • Acidosis fetal.

Existen dos niveles de sufrimiento fetal:

1. Agudo: es una complicación durante el trabajo de parto y aparece de manera abrupta. En este caso, el parto debe realizarse cuanto antes para evitar daños en el bebé. Generalmente el sufrimiento fetal agudo no representa un riesgo grave para el bebé desde que se acelere su nacimiento.

2. Crónico: la falta de oxígeno y nutrientes se va dando lenta y progresivamente en el bebé, de tal manera que se va adaptando a las condiciones desfavorables en que se encuentra.

Es posible que el bebé presente un menor crecimiento para su edad, en este caso, acelerar el parto no es la mejor opción. Por el contrario, se debe hacer un control que permita conocer las causas y atenuarlas hasta que el bebé alcance un desarrollo normal antes de nacer.

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