Primera etapa del parto: dilatación o trabajo de parto

El signo más esperado para saber que ha llegado el momento del parto es la sensación de contracciones uterinas, las que se inician desde la parte más alta del útero y descienden hacia el pubis.

Si comienzan a partir de las 38 semanas, de manera rítmica y seriada (duran alrededor de 30 segundos y se producen cada cinco minutos aproximadamente), es posible que haya iniciado el trabajo de parto.

Las contracciones, además de rítmicas se volverán dolorosas, consiguiendo que el cuello del útero se adelgace de forma gradual, tome una consistencia blanda y empiece a dilatarse.

El bebé se acerca

Es  momento de acudir a la clínica u hospital, allí se le  realizará un examen vaginal para determinar los cambios del cuello uterino y saber si el parto se ha iniciado y en qué fase se encuentra.

El tiempo y el número de contracciones para alcanzar esta dilatación son variables y en ocasiones este período, denominado fase latente o pasiva de la primera etapa del parto, es bastante largo.

La fase activa comienza al alcanzar los 4 centímetros de dilatación y culmina a los 10. Su duración es variable, aunque generalmente es de 8 horas, todo depende de si la mujer ha tenido o no partos con anterioridad.