Rol del padre en la crianza de los hijos

Actualmente, el rol del papá o figura paterna no sólo se restringe al sustento económico de una familia. A diferencia de lo que se pensaba en décadas pasadas.

Cuando éste participa en los controles prenatales, observa las ecografías o escucha el corazón de su hijo, tiene más posibilidades de desarrollar una relación afectiva con él, incluso desde antes de su nacimiento.

Ya al nacer, el bebé experimenta sensaciones de placer y desagrado. Cuando un adulto responde a esas sensaciones y lo calma, el pequeño va asociando el olor y la voz de esa persona con un espacio seguro. Si esto lo hace la mamá, el bebé asociará las sensaciones de seguridad y calma sólo a ella.

En cambio, si el papá también está presente en las tareas diarias, será un adulto confiable que lo quiere y lo cuida. Y un bebé que tiene más de una figura de apego, según los expertos, será un niño que crecerá con una base más sólida para enfrentar la vida.

Además, el padre es un modelo de identificación masculina para los niños y de diferenciación para las niñas. Así también, estudios recientes explican que una buena relación entre padre e hijo podría ser beneficiosa para el éxito en la etapa escolar y en la adultez del hijo.

Por eso, es muy importante que además de ser un proveedor económico, el padre participe en forma activa de la crianza de los niños y sea también un proveedor afectivo.

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