¿Se puede comer durante el trabajo de parto?

Por mucho tiempo se tuvo la creencia  que desde que la mujer comienza el trabajo de parto se debiera interrumpir todo tipo de alimentación y líquidos.

Sin embargo, esta es un creencia que proviene de los años cuarenta, cuando la anestesia epidural no existía y las mujeres debían ser sometidas a anestesia general en el caso de acudir a una cesárea de emergencia.

A partir de los años noventa, la Organización Mundial de la Salud comenzó una serie de investigaciones que fueron publicadas en el informe Care in normal birth: a practical guide, donde se determinó que el riesgo de sufrir complicaciones por comer durante el trabajo de parto es muy bajo.

El trabajo de parto involucra un alto gasto de energías, y debido a que la duración de éste no es previsible, es importante asegurar que la mujer que dará a luz reciba un aporte adecuado de energía, pudiendo así garantizar su bienestar y el del bebé.

La prohibición absoluta de comer y beber podría incluso conducir a la deshidratación.

Sí  la mujer ha comenzado el trabajo de parto se recomienda:

  • No saltarse ninguna comida.
  • Comer alimentos livianos como frutas, verduras, carne o pollo asado, sopa de verduras, cereales o frutos secos.
  • Beber abundante líquido en forma de agua, jugos de fruta o jaleas.
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