Tu hijo de 3 años

¡Ya tengo tres años! Seguro recuerdas como si fuera ayer el día que me conociste, y mírame: ¡hoy ya soy todo un niño!

He cambiado tanto. Ya puedo comer y beber sin ayuda, camino hacia adelante y atrás, en punta de pie y en mis talones, ¡hasta yo me impresiono!

Soy capaz de correr a distintas velocidades e incluso puedo hacerlo en círculos cerrados. Además, ya empiezo a definir si soy zurdo o diestro; puedes notarlo en que utilizo una mano más que la otra al dibujar y manipular objetos.

Me interesan las personas mucho más que antes, me gusta mirar las caras que ponen y trato de descifrar qué significan. Además, yo mismo he empezado a entender las emociones y a demostrar lo que siento.

Esto último sí que es un logro: a mis tres años ya aviso cuando quiero ir al baño y, aunque necesito algo de ayuda para limpiarme, ya puedo sacarme y ponerme la ropa solo.