Cómo enseñar a enfrentar los miedos

Los temores más habituales que se experimentan durante la infancia es a la oscuridad o la soledad.

Sin embargo, cada niño puede tener sus propios miedos, ya que el desarrollo de la imaginación durante la niñez produce que surjan temores muchas veces insólitos para los padres, como al baño o el sonido del secador.

Los niños necesitan sentirse contenidos y acompañados mientras sienten temor, por lo que no es recomendable retarlos, si no más bien escucharlos y acogerlos.

Una manera de enseñarles a superar sus temores es investigar juntos el porqué de sus miedos, preguntándoles ¿por qué le temes a la oscuridad?, escuchar su respuesta y explicarles que eso no le debería generar temor porque nada malo pasará.

Sí bien la imaginación de los niños genera nuevos miedos, también funciona como una aliada para intentar superarlos: se les puede decir que gracias a una varita mágica el papá o la mamá hará desaparecer lo que tanto le asusta, reiterándoles que siempre estarán a su lado si lo necesita.

Otra manera de enseñarles a afrontar sus temores es estableciendo mecanismos de “control del miedo”, como mirar siempre debajo de la cama antes de acostarse, permitir que el niño duerma con luz tenue o junto a su osito favorito, entre otras acciones que le den más seguridad.