Qué son los terrores nocturnos en los niños

Los niños de más de un año podrían experimentar terrores nocturnos alguna vez durante su infancia, incluso hasta su adolescencia. Esto significa tener alteraciones de sueño en donde el niño podría sentarse, llorar o levantarse con los ojos abiertos, sin estar realmente despierto.

Los terrores nocturnos se generan cuando los niños están entre el sueño y la vigilia, pero no están conscientes, por lo que no son capaces de responder ante el consuelo de sus padres o cuidadores. Cuando el terror nocturno se acaba, se vuelven a dormir abruptamente, sin recordar nada de lo sucedido.

Cuando los niños tienen un terror nocturno no hay que intentar despertarlos, abrazarlos ni tomarlos en brazos, ya que rechazarán estas conductas y probablemente generarán que el terror nocturno aumente.

Lo más recomendado es hablarles calmadamente y esperar que se acabe, estando atento a cualquier situación que pudiera presentar un peligro para ellos.

Si un niño presenta terrores nocturnos habitualmente, se debe mantener la habitación preparada para ello, recogiendo siempre sus juguetes y otros elementos del suelo. De esta manera, si se baja de la cama, no se tropezará con ningún objeto.

También es importante asegurar las puertas y ventanas que den al exterior, ya que podrían bajarse de la cama y caminar durante un terror nocturno.

Los terrores nocturnos no tienen relación con problemas psicológicos ni molestias de los niños, pero aún no se sabe exactamente que los ocasiona. Para prevenir se recomienda que duerman las horas de sueño necesarias para su edad, acompañado de una rutina tranquilizante.

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