Preeclampsia durante el embarazo

pregnancy, rest, people and expectation concept - pregnant woman sleeping in bed at home

Entre un 3 y un 8 % de las embarazadas sufren de preeclampsia durante el embarazo. La preeclampsia está asociada con la presión arterial alta, presencia de proteína en la orina y se desencadena después de la semana 20 de embarazo. En general, se presenta suavemente y cuando el bebé nace se soluciona, pero hay que estar atenta y prestar atención a su evolución.
Los síntomas más comunes son:

  • Hinchazón en la cara o alrededor de los ojos
  • Inflamación de las manos, pies y tobillos de forma repentina
  • Aumento de peso rápido -más de 4 kilos en una semana-
  • Dolor de cabeza intenso o persistente
  • Cambios en la visión; visión doble, borrosa, ver manchas o luces intermitentes, sensibilidad a la luz o pérdida temporal de la visión
  • Intenso dolor o sensibilidad en la parte superior del abdomen
  • Náuseas y vómitos

Si la futura mamá tiene historial de hipertensión crónica, trastornos de coagulación de la sangre, diabetes, enfermedad renal, o enfermedad autoinmune como el lupus, es fundamental poner  más atención, debido a que son antecedentes que podrían aumentar la probabilidad de tener preeclampsia.

¿Cómo aliviar la preeclapmsia?

La única forma de aliviarla es dando a luz al bebé. Si este no se encuentra lo suficientemente desarrollado (antes de las 37 semanas de embarazo), es posible que el médico indique un parto anticipado para evitar que la preeclampsia empeore, siendo lo más probable es que la mamá reciba medicamentos para inducir el parto, o bien que se le practique una cesárea.

En caso de que el embarazo aún esté por debajo de las 37 semanas, y la preeclampsia sea leve, en algunos casos la enfermedad es muy manejable, y se puede aliviar con bastante reposo.

Además, un médico recomendará beber mucho líquido, evitar el consumo de sal, asistir a controles periódicos, y algunos medicamentos para bajar la presión arterial.

Las decisiones que tome el médico junto a la mamá dependerán de cuán cerca se esté de la fecha probable de parto, la gravedad de la preeclampsia, y cómo está evolucionando el bebé dentro del útero.
Otros temas que te podrían interesar: