La costra láctea en el recién nacido

La mayoría de los bebés al nacer presentan la denominada costra láctea, la cual se presenta en forma de piel escamosa o seca en la cabeza, similar a la caspa, siendo completamente inofensiva.

La costra láctea puede aparecer en cualquier momento después del nacimiento, es decir a los pocos días o bien una o dos semanas posteriores. Generalmente desaparece luego de algunos meses y sin tratamiento alguno, sin embargo, es recomendable lavar diariamente el cabello y luego pasar un cepillo especial para recién nacidos para eliminar las escamas.

Se cree que se genera debido a que las glándulas sebáceas producen exceso de aceite, lo que se transforma en escamas. Otra tendencia indica que es producida por el exceso de hormonas de la madre, que se traspasa en el momento del parto y provocan el aumento de aceite en glándulas sebáceas.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Costras o placas gruesas. Estas se ubican sobre todo en el cuero cabelludo, pero también pueden aparecer en las orejas, las cejas, las pestañas, la nariz, el cuello la ingle o las axilas
  • Áreas de piel grasas o aceitosas. Están cubiertas de escamas blancas o amarillas, cuando es un poco más grave
  • Escamas en la piel, o caspa

¿Cómo debería tratar esta condición?
En realidad no necesitas hacer nada, pero si te resulta molesto, puedes probar lo siguiente:

  • Masajea suavemente el cuero cabelludo de tu bebé con tus dedos o un cepillo blando para soltarle las escamas.
  • Lávale la cabeza más frecuentemente (hasta una vez al día), pero asegúrate de enjuagar completamente todo el jabón o champú. Después del lavado, cepíllale suavemente el cuero cabelludo a tu bebé con un cepillo suave o frótaselo con una toalla.
  • A algunos padres les han funcionado bien los champús para bebé elaborados especialmente para la costra láctea.

¿Puedo usar aceites naturales para tratar la costra láctea?
Si tu bebé tiene un caso persistente de costra láctea, puedes probar el siguiente remedio casero:

  • Frótale suavemente el cuero cabelludo a tu bebé con una pequeña cantidad de aceite puro y natural (por ejemplo, aceite de almendra o de oliva) y déjaselo por unos 15 minutos.
  • Quítale cuidadosamente las escamas con un peine de dientes finos o con un cepillo blando.
  • Lávale el cuero cabelludo utilizando un champú suave para bebés. Asegúrate de no dejarlo con aceite en la cabeza, pues le puede tapar los poros y hacer que las escamas se adhieran. Para que el aceite salga mejor, podrías dejarle el champú en la cabeza por algunos minutos antes de proceder al enjuague.

Fuente: Junta de asesores médicos BabyCenter Español, EEUU y Reino Unido, modificado a la situación y necesidades específicas de la población latina.
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